Científicas mexicanas desarrollan innovadora tecnología para combatir la resistencia a antibióticos


Resumen:

Un grupo de científicas del Tecnológico de Monterrey, en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana, ha creado un desarrollo que utiliza nanotecnología y moléculas naturales para combatir la resistencia a antibióticos, un problema de salud global que podría causar 10 millones de muertes anuales para 2050, según la Organización Mundial de la Salud. Este avance tiene aplicaciones en el tratamiento de heridas crónicas y la desinfección de equipo médico, posicionando a México en la vanguardia de la nanomedicina.

Transcripción:

Científicas y Tecnológicas Un grupo de científicas mexicanas trabajan en un proyecto que tendría un gran impacto en el combate de enfermedades graves. Un desarrollo científico mexicano podría tener impacto directo en uno de los problemas de salud más graves a nivel la resistencia a los antibióticos. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que si no se actúa Para el año 2050 las bacterias resistentes podrían causar hasta 10 millones de muertes al año. Un foco rojo que enciende las alertas en todo el planeta. El problema no es solo la bacteria, es su capacidad de evolucionar más rápido que los antibióticos. Hoy muchos patógenos han desarrollado mecanismos de defensa que prácticamente vuelven ineficaces los tratamientos convencionales. Se adaptan, mutan y aprenden a sobrevivir. Pero en la Ciudad de México, un grupo de científicas ha diseñado lo que llaman un caballo de Troya para romper esa resistencia. Se trata de un desarrollo del Tecnológico de Monterrey, en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana. Una propuesta que combina nanotecnología con moléculas naturales utilizadas desde tiempos ancestrales. Estas nanopartículas de apenas 150 nanómetros, encapsulan compuestos como cúrcuma y aceites esenciales de romero y orégano. Al entrar en contacto con la bacteria, la engañan, penetran su estructura y liberan estos compuestos que atacan desde múltiples frentes, dificultando que el microorganismo genere resistencia. El uso de esta medicina ancestral de voltear a ver las moléculas naturales que tienen propiedades antimicrobianas, que tienen propiedades antibiopelíticas, que tienen propiedades antiinflamatorias, en fin, todo esto que nosotros conocemos a nivel popular, como la curcumina, como los aceites de romero, de orégano, ahora está mucho más de moda, en boga, los aceites esenciales, por todas las propiedades que tienen. Pero justamente este tipo de propiedades nosotros las potencializamos con el uso de la nanotecnología. A diferencia de los antibióticos tradicionales, este desarrollo no actúa por un solo mecanismo, tiene múltiples formas de atacar a la bacteria, lo que complica que el patógeno pueda adaptarse. Tienen diferentes mecanismos por los que pueden atacar la bacteria, lo que hace mucho más difícil que la bacteria genere una resistencia a ese tratamiento, porque no solamente llega hacia un lugar específico, sino tienen diferentes métodos de acción, son de amplio espectro, van a diferentes tipos de bacterias, o sea, no son tan específicos como un antibiótico. Por eso volteamos a verlos, por eso nos interesa tanto, no es un antibiótico lo que nosotros desarrollamos en el laboratorio es una nueva tecnología del uso de moléculas naturales. El impacto ya se explora en distintos frentes, desde el tratamiento de heridas crónicas en pacientes con diabetes y obesidad, hasta la desinfección de equipo médico sin el uso de químicos tóxicos. Nos dimos cuenta de que también podría utilizarse para heridas crónicas, por ejemplo, que es como ahorita hacia donde nosotros vamos, heridas que no cierran, heridas que están relacionadas a otras patologías, a comorbilidades como la diabetes, como la obesidad, etcétera, y entonces pueden proteger y además ayudar a la cicatrización, porque estas moléculas también tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes que pueden promover o estimular la cicatrización de una herida. Un desarrollo mexicano que rescata la medicina ancestral y la lleva al siglo XXI con nanotecnología, México se posiciona hacia la vanguardia de la nanomedicina, demostrando que frente a crisis globales, la solución podría estar en algo casi invisible. Un grano de ciencia a escala nanométrica Michel Santiago Díaz Heraldo Media Group.