Resumen:
Lo único que puede hacerse como sociedad para romper la cadena de infección del virus de sarampión que circula en México, es vacunarnos, pues no existen tratamientos ni antivirales para frenar la propagación de la enfermedad, que suma 11 mil 889 diagnósticos confirmados en el país, advirtió la doctora Frida Rivera Buendía, coordinadora estratégica de datos del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece).
Transcripción:
Lo único que puede hacerse como sociedad para romper la cadena de infección del virus de sarampión que circula en México, es vacunarnos, pues no existen tratamientos ni antivirales para frenar la propagación de la enfermedad, que suma 11 mil 889 diagnósticos confirmados en el país, advirtió la doctora Frida Rivera Buendía, coordinadora estratégica de datos del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece).
La especialista de la Secretaría de Salud acudió a la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), invitada por la Secretaría General de la Institución, con el propósito de brindar información sobre el patógeno que circula en todos los estados de la República, y las medidas que la Universidad puede poner en marcha para evitar transmisiones en su comunidad.
Al ofrecer un panorama epidemiológico del cuadro clínico, explicó que el sarampión es un padecimiento viral agudo muy contagioso que puede prevenirse mediante esquemas inmunológicos. Cuando la cobertura sanitaria disminuye se presentan brotes de rápida propagación.
Tras señalar que el total nacional se ha concentrado en un periodo menor a un año y medio, indicó que esta cifra resulta "muchísimo", pues "se trata de una enfermedad que se consideraba erradicada en México e incluso en la región".
Expuso que los grupos etarios más afectados son niñas y niños de uno a cuatro años; en segundo lugar, quienes tienen entre cinco y nueve años, y en tercer sitio las personas adultas de 25 a 29 años sin esquema completo. Respecto a la distribución por sexo, la proporción es 50 por ciento por cada grupo. Los estados que han reportado mayor número de registros son Chihuahua, donde la propagación comenzó en comunidades menonitas, y Jalisco, entidad que durante el presente año muestra un incremento en escuelas primarias y secundarias.
La doctora Rivera Buendía señaló que más del 80 por ciento de los casos registrados en la región corresponden a personas sin antecedente de esquema aplicado o con estado desconocido; de ahí la importancia de alcanzar coberturas de al menos 95 por ciento para interrumpir la transmisión.
Informó que las principales manifestaciones clínicas de sarampión consisten en fiebre alta y malestar general, tos, conjuntivitis, manchas o lesiones de Koplik en la mucosa oral, así como exantema maculopapular que inicia en la cara y se extiende al tronco y extremidades, y aparece entre dos y cuatro días después de los primeros síntomas.
En cuanto a la respuesta sanitaria frente al virus, argumentó que México cuenta con biológicos preventivos desde la década de 1970. En la actualidad se aplica el esquema triple viral o SRP (sarampión, rubéola, parotiditis), indicado antes de los tres años.
Reiteró que la aplicación del esquema completo sigue siendo fundamental, ya que se trata de un virus con capacidad de generar brotes explosivos. Recordó que el reconocimiento temprano y el aislamiento reducen la transmisión y que dos dosis constituyen la mejor medida de salud pública individual y colectiva.
Advirtió que cuando disminuye la cobertura preventiva, la enfermedad reaparece con rapidez y afecta primero a los grupos más vulnerables.
La doctora Esthela Irene Sotelo Núñez, secretaria general de la UAM, señaló que con esta información se cuenta con un panorama preciso de la situación en el país y de las acciones necesarias para orientar esfuerzos institucionales de prevención.
La conclusión de la exposición: la inmunización constituye el único mecanismo preventivo disponible y, a diferencia del COVID-19, en este caso no existe escasez de vacunas.