Transcripción:
¿Qué les sabe?
MANUEL J. JÁUREGUI
Increíble, inverosímil, pésimo precedente el que la Presidenta de México NO PUDIERA desalojar con eficacia a un empleado de tercera apoderado ilegalmente de una oficina pública, y que se mostrara impotente, inclusive temerosa de ofenderlo. ¿Y así pretenden que le creamos que van a acabar con los cárteles de la droga, con el cobro de piso, con el huachicol, con la delincuencia?
Imprime a la actual Administración un sello de debilidad --y vulnerabilidad-- el PANCHO que se vivió en la SEP: se nota que nadie se atrevió a quitarse los guantes de SEDA con los que tratan a este burócrata inepto, a quien le ofrecieron consulados, puestos y hasta negociar con él. Sólo faltaba que la Presidenta misma acudiera a hincársele y suplicarle que le dejara el puesto a su recién nombrada sucesora, Nadia López (cuyo marido, por cierto, es JUEZ de acordeón). ¿Tanto miedo le tienen a Marx Arriaga?
No puede uno más que especular que este tipo, cercano a y apuntalado por la señora Gutiérrez Müller y su marido, el inquilino de "La Chingada", le SABE ALGO muy grueso a esta Administración que por ello lo tratan con tanta reverencia, a pesar de su insubordinación e insultos al Secretario de Educación, Mario Delgado.
Sobre todo ante las acusaciones del libro de Julio Scherer Ibarra, en el sentido de que Sergio Carmona, el "rey del huachicol", amigo del coordinador de Asesores de la Presidenta, Ramírez Cuevas, contribuyó con fuertes cantidades de dinero a las campañas de Morena. Esto es algo tan delicado que --por oficio-- la FGR debería investigar; sin embargo, ya dijo la Presidenta que no sólo no ordenará que se investigue, sino que ni siquiera piensa leer el libro.
Se atendrá a la versión que le den sus colaboradores; o sea, gobierna a ciegas, pues jamás le darán una relación de los hechos que muestre lo que no funciona y la verdad de lo que piensan los mexicanos respecto al desmoronamiento MORAL de Morena y al hecho de que su "movimiento" ha perdido toda relevancia.
Ejemplo: hubo un enfrentamiento entre marinos y traficantes de huachicol; seguramente dirán que los operativos son todo un éxito. NO LE DIRÁN que NO CAPTURARON A NADIE y que los presuntos responsables SE ESCAPARON. Lo cual es el SEGUNDO caso en una semana en el que no CAPTURAN a los responsables. Igualito que el Contraalmirante Farías, sobrino del ex Secretario de la Marina, hermano de un detenido presunto responsable del huachicoleo fiscal, a quien dejaron ir aplazándole audiencias ante el juez de control y que seguramente huyó fuera del País.
Es altamente probable que JULIO SCHERER diga la verdad, lo cual implica que Morena --o la cuatroté-- está hasta las pestañas metida en la CORRUPCIÓN. ¿Y de nada de eso quiere enterarse la Presidenta? Esta actitud luce como muy confiadota y reñida con la lógica; se puede deducir que a este régimen le IMPORTA MÁS la imagen del partido que la buena marcha del País.
Nos adelantamos a responder a la Presidenta cuando pregunta en dónde están las pruebas. Le recordamos que recabarlas corresponde a SU FISCAL, Ernestina Godoy. Scherer, como ex FUNCIONARIO de primer nivel, hizo públicas graves acusaciones y esto debería ser suficiente para ameritar una investigación de la FGR; pedirle "pruebas" a un ciudadano es una evasión de la responsabilidad.
La incapacidad del "segundo piso" de la cuatroté para despedir a un burócrata menor, junto con la incapacidad para imponer la ley, un manejo titubeante y débil, depender de ineptos para manejar un Gobierno incapaz de hacer crecer la economía, generar empleos, que hizo trizas el sistema de salud y expone a la población a peligrosas enfermedades contagiosas, que se muestra impotente para pacificar Estados del País, hace que este Gobierno se encuentre muy lejos del éxito: desconocerlo y aceptar versiones triunfalistas del desastre fiscal, petrolero y energético equivale a meterse a una cueva sola, sin linterna, sin cuerda, sin alimentos y sin idea de lo que se pueda encontrar en sus entrañas.
En pocas palabras: desastre garantizado.
La incapacidad del "segundo piso" de la 4T para despedir a un burócrata menor refleja cuán lejos está el gobierno del éxito.