Resumen:
Texas es el estado de EE. UU. que más turistas envía al Caribe mexicano, desde Cancún hasta Playa del Carmen y Tulum. Sin embargo, comenzando por Cancún, el flujo de turistas ha caído un 3.8% de enero a noviembre, de acuerdo con cifras de STARC, Universidad Anáhuac Cancún. El Aeropuerto Internacional de Cancún se ha mantenido como el principal punto de entrada internacional desde Texas, con vuelos diarios desde Houston, Dallas, Austin y San Antonio. No obstante, de enero a noviembre ha recibido un millón de turistas menos que en el mismo periodo del año anterior, dado que movilizó cerca de 26.6 millones de pasajeros en total, que incluye tráfico nacional e internacional.
Transcripción:
Texas ama Quintana Roo, pero no es correspondido
Hoy Texas es el estado de EE. UU. que más turistas envía al Caribe mexicano, desde Cancún hasta Playa del Carmen y Tulum. Sin embargo, comenzando por Cancún, el flujo de turistas ha caído un 3.8% de enero a noviembre, de acuerdo con cifras de STARC, Universidad Anáhuac Cancún. El Aeropuerto Internacional de Cancún se ha mantenido como el principal punto de entrada internacional desde Texas, con vuelos diarios desde Houston, Dallas, Austin y San Antonio. No obstante, de enero a noviembre ha recibido un millón de turistas menos que en el mismo periodo del año anterior, dado que movilizó cerca de 26.6 millones de pasajeros en total, que incluye tráfico nacional e internacional. Además, la ruta internacional más transitada desde el Aeropuerto de Dallas-Fort Worth es la que conecta con Cancún, por encima de las que van a Londres y Toronto.
A eso se suman más de 4.6 millones de cruceristas que arribaron a Cozumel, la mayoría también estadounidenses, con proyecciones que superarán los 5 millones en 2025. Actualmente, los turistas de EE. UU. representan más del 60% de las llegadas internacionales a Quintana Roo, con un gasto promedio que oscila entre mil y mil 500 dólares por visita. Solo en 2024, la industria turística del estado aportó más de 20 mil millones de dólares a la balanza turística. Sin embargo, esa relación estratégica está bajo amenaza. En su informe más reciente, el U.S.-Mexico Investment Council, encabezado por John Scott, exsecretario de Estado de Texas, advierte que Quintana Roo es hoy uno de los principales focos rojos para el turismo y la inversión extranjera en México.
El reporte "Managing the Risk: Quintana Roo", de la entidad que gobierna Mara Lezama, identifica una serie de patrones que erosionan el estado de derecho en la entidad y que también ponen en riesgo el patrimonio de los ciudadanos estadounidenses. Aquí algunos datos que el reporte retoma: ocupa el lugar 27 de 32 en el Índice de Estado de Derecho del World Justice Project en México, con retrocesos significativos en justicia civil, control al poder gubernamental y cumplimiento regulatorio. Asimismo, se han documentado cancelaciones irregulares de concesiones, uso político de normas fiscales y ambientales, así como decisiones judiciales sin sustento legal que impactan directamente a empresas turísticas, desarrollos inmobiliarios y otros proyectos con inversión estadounidense, como Vulcan Materials, Aguakány, Dolphin Discovery, entre otros.
Desde la perspectiva del visitante, los riesgos tampoco son menores. Según el Índice de Paz México 2024, Quintana Roo se encuentra entre los seis estados más violentos del país. Además, el aumento de más del 85% en el cobro del Derecho de No Inmigrante, que se destina a todo menos a la mejora de infraestructura y promoción, se suma a la promoción negativa que realizan países del Caribe, CA y Latam para quitar mercado a México, específicamente Cancún en el mercado texano, considerado como el mayor aliado turístico del Caribe mexicano.
DE FONDOS A FONDO: CONSAR, que preside Julio César Cervantes, tomó la decisión de integrar un Padrón de Administradores de Instrumentos Estructurados (Fibras, CKDs y Cerpis) en concordancia con las reformas regulatorias dirigidas a incrementar la transparencia y favorecer la diversificación de las inversiones del SAR. En él se integra la información detallada sobre los instrumentos que son gestionados por las Afores y los administradores de estructurados, su participación de mercado y la experiencia que poseen en el sector, pero en ningún momento hay una referencia de rentabilidad de los mismos.
El punto es que para el 99.99% de los aforehabientes, que no revisan ni entienden su estado de cuenta, resulta poco informativo dicho padrón si no hay una referencia clara que contraste la rentabilidad, si la Siefore invierte en un CETE o en acciones. Sin un contraste claro y eficiente de la rentabilidad que la inversión en un instrumento u otro permite, la información es insuficiente.
Segundo, el trabajador nunca decide sobre la inversión, tampoco sobre el ahorro voluntario invertido en la cuenta de retiro y, hoy, los analistas y críticos consideran que mañana podrías ver una mayor cantidad invertida en estructurados con activos del gobierno federal, lo que me parece poco real porque, hoy, el 50% está invertido en títulos del gobierno, otro 33% en deuda privada y el resto en acciones y estructurados.
Alicia Salgado