En prisión entretejen esperanza


Resumen:

Cada año mujeres privadas de su libertad en penales del Estado de México comercializan alrededor de 25 mil productos elaborados por ellas, principalmente tejidos, de los cuales 30 por ciento se venden durante la temporada navideña. como parte del proyecto de reinserción social La Cana, que las capacita en diferentes oficios.

Transcripción:

Cada año mujeres privadas de su libertad en penales del Estado de México comercializan alrededor de 25 mil productos elaborados por ellas, principalmente tejidos, de los cuales 30 por ciento se venden durante la temporada navideña. como parte del proyecto de reinserción social La Cana, que las capacita en diferentes oficios.

Para la colección de Navidad, las reclusas tejen durante varios meses figuras de renos, esferas Santa Claus. galletas de jengibre, nacimientos. entre otras, que son vendidos en internet para que ellas puedan contar con recursos para sobrevivir, ser un sustento para sus familias y así evitar que vuelvan a delinquir por necesidad, una vez que salgan de prisión.

Daniela Ancira, fundadora de La Cana. Destacó que cada año impactan a 700 mujeres de siete penales, seis son del Edomex: Barrientos Neza Sur, Neza Bordo, Chalco. Ecatepec, Santiaguito y Texcoco: así como el de Santa Martha Acatitla. en la Ciudad de México.

En entrevista destacó que 90 por ciento de las mujeres en prisión son abandonadas por su familia al salir no tienen a dónde acudir ni los recursos necesarios para sobrevivir.

La Cana busca empoderar a estas mujeres y ofrecerles, desde que están en reclusión,una alternativa para que sean productivas e independientes Además de los muñecos figuras tejidas, también elaboran y venden productos de serigrafía, macramé y bordados.

"Necesitan aprender oficios para poder solventar sus gastos y los de sus hijos cuando estén afuera; buscamos su independencia económica emocional para que tengan las herramientas para salir de relaciones tóxicas para que puedan crear un proyecto de vida lejos de la delincuencia", explicó Ancira.

El 30 por ciento del costo de cada artículo es para la mujer que lo elaboró, el resto se destina a gastos administrativos. "Pagamos por cada producto que entregan, independientemente que se venda o no", comentó Daniela Ancira