Resumen:
Una jueza de Distrito concedió la protección federal a Juvenal Jiménez Loza, alias El Padrino, líder de una organización dedicada a la trata de personas que operaba en el bar Adelitas en Tijuana, Baja California, para evitar que sea detenido.
Transcripción:
Una jueza de Distrito concedió la protección federal a Juvenal Jiménez Loza, alias El Padrino, líder de una organización dedicada a la trata de personas que operaba en el bar Adelitas en Tijuana, Baja California, para evitar que sea detenido.
A pesar de que pesa sobre El Padrino una orden de aprehensión vigente por los delitos de trata de personas y delincuencia organizada, la jueza tercera de Distrito en Sonora, con residencia en Hermosillo, Lorena Cañez Holguín, le concedió dos amparos el pasado 6 de febrero.
Las resoluciones fueron emitidas sin un análisis detallado de los antecedentes criminales de Jiménez Loza, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia federal. No obstante, los amparos otorgados no tienen validez contra los delitos que se le imputan, ya que la trata de personas y la delincuencia organizada son considerados graves, según el Código Penal Federal.
Las indagatorias que realiza la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República (FGR) señalan que El Padrino obtenía más de 100 millones de pesos mensuales por la explotación sexual de mujeres de diversas nacionalidades en el bar Adelitas.
Además, se le han identificado 60 propiedades con valores que oscilan entre los 10 y 96 millones de pesos cada una, incluyendo hoteles, ranchos ganaderos y gasolinerías en Aguascalientes y el municipio de San Francisco de los Romo. Jiménez Loza también es vinculado con 22 empresas, entre ellas constructoras, inmobiliarias, tequileras y hoteles, incluido el Hotel Coahuila y el bar Adelitas, que han sido señalados como centros operativos de trata de personas en Tijuana.
Liga de Comercio Empresarial S. de R.L. de C.V. es la presunta propietaria de los establecimientos antes mencionados, cuyos dueños son Damián y Aschey Jiménez Álvarez, hijos del fugitivo, y Servando Díaz López, alias El Guante, actualmente procesado por delitos de trata de personas y delincuencia organizada.
Las investigaciones federales han identificado a Jiménez Loza, junto con sus hijos y otros colaboradores, como responsables de la explotación sexual y retención forzada de víctimas.
La concesión de los amparos otorgados por Cañez Holguín podría facilitar la evasión de la justicia por parte de un presunto criminal de alto perfil que, con el poder económico que tiene, podría salir del país y así evitar la orden de aprehensión.
El Padrino obtenía más de 100 mdp mensuales por la explotación sexual de mujeres.