Un Montón De Plata // Sodoma en Tulum


Resumen:

Sodoma en Tulum

Transcripción:

Sodoma en Tulum

La percepción creada de alta especulación, lugar lleno de drogas, no amigable para el turismo mexicano y caro hasta para comprar un helado será difícil de revertirla.

¿Qué calamitosa realidad la de Tulum este mes? Pasó de ser el destino más anhelado de los últimos 10 años a la más apocalíptica mazmorras del Caribe donde, aparentemente, nadie quiere estar. Se convirtió en la Sodoma de México: un lugar que nadie quiere voltear a ver. ¿Sus pecados? Corrupción, crimen, desorden urbano, basura, especulación infinita, drogas...

Lo más paradójico de Tulum, reportado como vacío de turistas y casi abandonado, es que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador le construyó un aeropuerto en tiempo récord, el Felipe Carrillo Puerto. El aeropuerto no tiene ni dos años de haber sido inaugurado, pero parece haber llegado a apestar a turismo. Apenas reporta tener cinco o seis vuelos de ida y cinco de vuelta, y a nadie dejó contento su distancia del destino que lleva apellido.

La batalla por los mensajes en los medios deja lugar a dudas: algo grave está pasando. Mientras se viralizan vídeos con imágenes reales del abandono de espacios comerciales, visitantes documentan lo que podría parecer un pueblo fantasma. El gobierno estatal y municipal, en voz de la secretaria de gobierno, Cristina Torres Gómez, y del presidente municipal, Diego Castañón Trejo, acusan campaña competitiva y mediática.

Esta no es una situación normal. Tulum pierde porque se actuó tarde, coordinando solo recientemente el tema del acceso a las playas públicas, reaccionando al desafío de la promoción del destino con planes apocalípticos hacia el futuro. Pero con el pasado de Tulum no hay nada que hacer. La percepción creada de alta especulación, lugar lleno de drogas, no amigable para el turismo mexicano y caro hasta para comprar un helado será difícil revertirla.

Alguien tendrá que pagar la factura del apocalipsis de Tulum. Al actual gobierno estatal le quedan dos años. No es mucho tiempo, aunque Morena, con mediciones recientes, permanece con alta percepción entre los electores. Se sabe, sin embargo, que los grupos de poder paralelos que dominan el estado son tan potentes que habría que neutralizarlos o acordar con ellos los estándares de calidad y civilidad para recuperar un destino tan importante para México. ¿Cómo cuáles? Los taxistas, principalmente. ¡Uf!

CARLOS A. GIMÉNEZ

Se quiera o no reconocer, el congresista estadounidense Carlos A. Giménez puso la puntilla al gobierno de México al describir el "patético apoyo a las dictaduras de Cuba y Venezuela". Muy duro

Alguien tendrá que pagar la factura del apocalipsis de Tulum

CARLOS MOTA