Gastarán más en intereses que en obras el primer año


Resumen:

En su primer año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum destinará mayores recursos al pago de intereses de la deuda que a la inversión en obras públicas como carreteras, escuelas y hospitales. De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asignó 1.38 billones de pesos para el pago de la deuda y solo 836.6 mil millones de pesos en materia de inversión física para 2025.

Los recursos para el pago de la deuda, también conocido como costo financiero, son para cubrir intereses, comisiones, amortizaciones y gastos derivados de la adquisición de un crédito, mientras que la inversión física incluye todas aquellas erogaciones para obra pública y adquisiciones autorizadas para una dependencia o entidad de gobierno anualmente.

Transcripción:

En su primer año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum destinará mayores recursos al pago de intereses de la deuda que a la inversión en obras públicas como carreteras, escuelas y hospitales. De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asignó 1.38 billones de pesos para el pago de la deuda y solo 836.6 mil millones de pesos en materia de inversión física para 2025.

Los recursos para el pago de la deuda, también conocido como costo financiero, son para cubrir intereses, comisiones, amortizaciones y gastos derivados de la adquisición de un crédito, mientras que la inversión física incluye todas aquellas erogaciones para obra pública y adquisiciones autorizadas para una dependencia o entidad de gobierno anualmente.

El documento elaborado por la SHCP indica que en 2025 el costo financiero representará 3.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), superior al 3.6 por ciento proyectado para 2024, mientras que la inversión física pasará del 3 a 2.3 por ciento del PIB.

"Es un tema delicado por el costo de oportunidad de sacrificar recursos para un rubro y no dar a otro. Había una necesidad de reducir el déficit público", dijo James Salazar, subdirector de análisis de CIBanco.

En su primer año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum destinará mayores recursos al pago de intereses de la deuda que a la inversión en obras públicas como carreteras, escuelas y hospitales.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asignó 1.38 billones de pesos para el pago de la deuda y solo 836.6 mil millones de pesos en materia de inversión física para el siguiente año.

Los recursos para el pago de la deuda, también conocido como costo financiero, son para cubrir intereses, comisiones, amortizaciones y gastos derivados de la adquisición de un crédito, mientras que la inversión física incluye todas aquellas erogaciones para obra pública y adquisiciones autorizadas para una dependencia o entidad de gobierno anualmente.

El documento elaborado por la SHCP indica que en 2025 el costo financiero representará 3.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), superior al 3.6 por ciento proyectado para 2024, mientras que la inversión física pasará de tres a 2.3 por ciento del PIB.

"Es un tema delicado por el costo de oportunidad de sacrificar recursos para un rubro y no dar a otro. Había una necesidad de reducir el déficit público, y lo más fácil es a través de bajar el gasto y afectar la inversión para poder enviar un mensaje de consolidación fiscal", explicó James Salazar, subdirector de análisis de CIBanco.

Si bien no es la primera vez que un gobierno decide sacrificar la inversión por mantener niveles de déficit adecuados, el problema es que en el corto plazo el costo financiero de la deuda seguirá creciendo porque las tasas de interés continúan altas y no hay nuevas entradas de ingresos, lo que podría llevar al gobierno a no solo ajustar recursos en inversión, sino también en otros rubros como salud o educación, dijo el analista.

Para el cierre de este año, el déficit público cerrará en 5.9 por ciento del PIB y para 2025 se contemplaba que baje al 3.9 por ciento del Producto.

En tanto, la deuda total del país se ubicará en 17.44 billones de pesos; mientras que para el primer año de gobierno de Sheinbaum ascenderá a 18.59 billones de pesos. Este endeudamiento se da en un panorama en el que la tasa de interés en México se mantiene en 10.25 por ciento, y Hacienda contempla que cierre este año en 10 por ciento y ocho por ciento en 2025.

"Está bien que sean optimistas, es normal. El problema está en el déficit que nadie les está creyendo y es muy difícil de cumplir. Habrá que vigilar su evolución en los próximos meses", comentó Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton México.

Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays, recordó que en el primer año del sexenio pasado, la economía se desaceleró de manera significativa por la falta de coordinación en el gasto gubernamental entre la administración anterior y la nueva.

Sin embargo, descartó que esto se repita dado que el equipo de la SHCP se mantuvo prácticamente sin cambios.

"La desaceleración también se produjo debido a errores de política, como la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México por AMLO en 2018 y el cambio que hizo Peña Nieto en la fórmula para proporcionar los subsidios a la vivienda de interés social en 2013. No esperamos que Sheinbaum cometa ese mismo error de política", destacó.

Los principales proyectos de inversión de la administración de Sheinbaum Pardo serán las obras ferroviarias del Tren Maya, México-Querétaro, Interoceánico, AIFA-Pachuca, Saltillo-Nuevo Laredo, Interurbano, Lechería AIFA y Querétaro-Irapuato.

Además, se plantearon proyectos para construir y preservar las obras hidráulicas de la Conagua, así como para la construcción y mantenimiento de carreteras a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

La deuda del país se ubicará este año en 17.44 billones de pesos, mientras que para el siguiente año ascenderá a 18.59 billones de pesos.

JAMES SALAZAR, ANALISTA EN CIBANCO: "Había una necesidad de reducir el déficit público y lo más fácil es a través de bajar el gasto y afectar la inversión para poder enviar un mensaje de consolidación fiscal."