Resumen:
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) está obligado a analizar con profundidad tanto el costo real que tiene una vivienda abandonada como la construcción de una nueva, a fin de ofrecer un precio competitivo en el esquema de renta, aseveró el Banco Inmobiliario Mexicano (BIM).
Transcripción:
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) está obligado a analizar con profundidad tanto el costo real que tiene una vivienda abandonada como la construcción de una nueva, a fin de ofrecer un precio competitivo en el esquema de renta, aseveró el Banco Inmobiliario Mexicano (BIM).
Víctor Manuel Requejo, presidente del organismo, consideró vital que el Instituto delimite cuántas viviendas abandonadas hay para saber la base con la cual trabajar, pues a la fecha se desconoce la cifra oficial.
"Hay que ser un poco más moderado al hablar de vivienda abandonada. Se habla de cientos de miles hasta de millones de viviendas abandonadas.
"Si en el País faltan 8 millones de viviendas y tenemos varios millones de viviendas en abandono, pues hay que arreglarlas y démosle a quien les haga falta", dijo Requejo en entrevista esta semana.
Octavio Romero, presidente del Infonavit, anunció el lunes que el organismo detectó, por ahora, 933 mil viviendas irregulares, entre abandonadas, vandalizadas, con adeudos impagables, problemas de escrituración o que están habitadas por terceros.
De esa cifra, 216 mil fueron recuperadas por el Infonavit por falta de pago, pero no pueden ser escrituradas porque fueron producto de un juicio masivo fraudulento.
En el caso de las viviendas que planea construir el Infonavit, el presidente del BIM advirtió hay retos en infraestructura.
"(Por ejemplo,) es necesario contar con terrenos accesibles, que los permisos se den a tiempo y que no incrementen los costos para el consumidor, mucha infraestructura", añadió.
Expuso que es necesario que el Gobierno federal dé todas las facilidades para que las empresas desarrolladoras no tengan que invertir en infraestructura.
De no ser así, los costos se trasladan al consumidor final, alertó.
"No sólo falta la construcción de un millón de viviendas, hace falta infraestructura en agua y energía eléctrica de manera más accesible", manifestó líder inmobiliario.
Por su parte, Carlos Eduardo Ramírez Capo, presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), afirmó que existe interés por parte de las empresas de la asociación en participar en la construcción de vivienda.
Para ello analizan las opciones financieras y económicas para participar y apoyar los proyectos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, a fin de lograr o incluso superar la meta de construcción.