Resumen:
La situación fiscal del gobierno de la presidenta Sheinbaum es un problema que se refleja en muchas de las áreas que afectan la vida pública y social del país. Algunas áreas soportan más o se notan menos y otras por su naturaleza, son más complicadas de ocultas las carencias. Por ejemplo, en el sector salud y en lo que respecta al abastecimiento de medicinas, de inmediato se notan los faltantes: los pacientes y sus familias necesitan y exigen los recursos ya, no dentro de 6 meses o un año.
Transcripción:
La situación fiscal del gobierno de la presidenta Sheinbaum es un problema que se refleja en muchas de las áreas que afectan la vida pública y social del país. Algunas áreas soportan más o se notan menos y otras por su naturaleza, son más complicadas de ocultas las carencias. Por ejemplo, en el sector salud y en lo que respecta al abastecimiento de medicinas, de inmediato se notan los faltantes: los pacientes y sus familias necesitan y exigen los recursos ya, no dentro de 6 meses o un año.
Uno de los sectores "silenciosos" porque sus carencias no hacen tanto ruido como lo que ocurre en el sector salud, es precisamente el de la educación pública. Históricamente siempre ha sido un sector con inversiones por debajo de lo requerido y recomendado por organismos internacionales, pero ahora con la crisis fiscal del gobierno, las carencias no han hecho otra cosa que crecer.
Basta asomarse al interior de las cuentas del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de este año, para darse uno cuenta de que en la realidad la educación no tiene nada de prioridad en este sexenio.
Van los datos: para 2026, el monto destinado a educación asciende a 1.25 billones de pesos, lo que representa apenas el 3.4% del PIB. Para ponerlo en perspectiva, estamos lejos de cumplir con la recomendación internacional de invertir entre el 5% del PIB del país para lograr tener un sistema educativo medianamente decente. Pero aquí en México el problema no es solo cuánto, sino cómo es que se gasta este dinero.
Para la presidenta Sheinbaum, toda la política educativa de su sexenio se reduce a una ventanilla de pagos directos a los alumnos. Es decir, el dinero para educación significa dinero que se reparte entre los estudiantes del sector público. El presupuesto registra un incremento real del 3% respecto a 2025, pero casi todo ese dinero se va a transferencias monetarias directas en Educación Básica. El eje central es la Beca Universal Rita Cetina, que recibe una gran cantidad de dinero: 129 mil 386 millones de pesos, un salto brutal del 56.6% en términos reales.
Es la misma lógica de toda la política social aplicada desde el sexenio de López Obrador, usar la entrega de dinero público, mientras se quedan sin recursos las otras áreas de la política educativa y las capacidades de las instituciones educativas. Porque mientras las becas vuelan, la inversión en "La Escuela es Nuestra" cae un 0.8% y los programas de inglés o educación inicial también retroceden.
El dinero para "educación" se va en mejorar los planteles, las instalaciones, los equipos, la infraestructura o la capacitación de los maestros. Se va en repartirlo entre los alumnos.
Lo más grave es el golpe a la Educación Superior. Mientras la presidenta asegura que "no hay recortes", los números del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) dicen lo contrario: el gasto por estudiante en universidad se redujo de 47.2 a 45.6 mil pesos. La UNAM, la UAM y el Colegio de México sufren una caída real del 1.7%, mientras que el Tecnológico Nacional de México se lleva la peor parte con un tijeretazo del 5.0%.
¿Cómo piensan ampliar la cobertura y cumplir las metas del "Plan México" si le están quitando el oxígeno operativo a las universidades? Es una contradicción total. El presupuesto permite estimar que la Beca Rita Cetina llegará a 13.9 millones de alumnos, muy lejos de los 21 millones que prometió el Gobierno Federal. Otra vez, la brecha entre la promesa y el cheque disponible.
Al final, lo que tenemos es un sistema educativo que renuncia a su capacidad de diseñar una política educativa nacional que genere mejores las escuelas, mejores equipos, instalaciones y mejores docentes en aras de priorizar que el poco dinero que hay se entregue directamente a los estudiantes.
Israel Macías López. Economista, Profesor en la Universidad Panamericana en Guadalajara.