Día con Día // Ayuda de memoria. Citas para la mañanera
Resumen:
DÍA CON HÉCTOR AGUILAR CAMÍN hector.aguilarcamin@milenio.com.
Transcripción:
Ayuda de memoria. Citas para la mañanera
Dijo la presidenta Sheinbaum en una mañanera que Hidalgo nunca gritó "¡Viva Fernando VII!". Lo dijo para sugerir que yo mentía cuando lo escribí aquí la semana pasada.
Invito a la presidenta a leer estos pasajes.
Lucas Alamán, en su Historia: "En el plan de la Revolución siguió Hidalgo las mismas ideas de los promovedores de la Independencia. Proclamaba a Fernando VII: pretendía sostener sus derechos y defenderlos contra los intentos de los españoles, que trataban de entregar el país a los franceses, dueños ya de España. La religión hacía el papel principal y como la imagen de Guadalupe es el objeto preferente del culto de los mexicanos, la inscripción que puso en banderas de la Revolución fue: '¡Viva nuestra santísima madre de Guadalupe! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la América!'" (p. 379).
Julio Zárate, en México a través de los siglos: "El día 21 de septiembre hizo Hidalgo su entrada solemne en Celaya, precediéndola el cuadro de la Virgen de Guadalupe; seguíale la música del regimiento de la reina que alzaba un estandarte con el retrato de Fernando VII, y enseguida marchaban las masas" (p. 110).
En México, su evolución social: "Hidalgo no había tenido tiempo de organizar planes; las ideas generales que contenían podían resumirse así: acabar con el elemento español en la Nueva España, para que ésta, dueña de sí misma, pudiera conservarse intacta para Fernando VII" (III, 144).
El 22 de septiembre de 1810, los insurgentes redactaron su primera proclama. Empieza: "El día 16 de septiembre de 1810 verificamos la memorable y gloriosa acción de dar principio a nuestra santa libertad, poniendo presos a los gachupines, quienes para mantener su dominio habían determinado entregar este reino cristiano al hereje rey de Inglaterra, con que perdíamos nuestra santa fe católica, perdíamos a nuestro legítimo rey don Fernando Séptimo, y estábamos en peor y más dura esclavitud" (Carlos Herrejón: Hidalgo, pp. 297-299).
El único lugar donde el grito de Hidalgo no está asociado a la vindicación de Fernando VII es en la mañanera de Palacio: "Perdíamos a nuestro legítimo rey don Fernando Séptimo".