Eco-gramas del territorio, cuando el paisaje se convierte en un espejo artístico


Resumen:

Número 500

Transcripción:

Número 500

Una muestra colectiva que explora las relaciones entre diferentes lugares y disciplinas a través de obras de arte

El arte de territorios considera el espacio físico y social como parte integral de la obra

Durante la última década se ha enfatizado la importancia del territorio como elemento fundamental para la construcción de un Antropoceno más sostenible y equitativo, indicó el doctor Henry Eric Hernández García, director de la Galería Metropolitana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en la inauguración de la exposición Eco-gramas del territorio, presentada en este recinto cultural y académico.

Atendiendo a esta premisa y tomando en cuenta las experiencias locales, la muestra colectiva se concibe como un entrecruzamiento líquido de preocupaciones, interdisciplinas y artefactos en torno a tres lugares diferentes del Estado de México, explicó.

La exhibición explora las relaciones entre distintos sitios y disciplinas a través de obras de arte; incluye trabajos de Carlos Gutiérrez Angulo, Eric E. Esparza Núñez y el colectivo "Romero Castro", formado por Mónica Romero y Pablo Castro, estudiantes de posgrado en la División de CyAD (Ciencias y Artes para el Diseño) en la UAM.

El artista Carlos Gutiérrez Angulo, quien es egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", sitúa al espectador en un terreno de singularidades subjetivas, quizás oníricas, seguramente tan especulativas como misteriosas.

Dijo buscar la autenticidad en el quehacer y se define como un artista de lo abstracto y figurativo, quien indaga la parte genérica en las texturas, en el color, en la solución, en la composición donde termina poniendo algo figurativo en el cuadro y al final deja al público que lo disfrute.

"Trabajo al óleo, carbón y cenizas, usando un eje temático que es el arte prehispánico de Mezcala, una región de Guerrero, que se me hace la más poderosa en el arte abstracto de Mesoamérica".

El artista Eric E. Esparza Núñez, retoma las rememoraciones de su vecindario quizás a manera de reclamos sobre aquella agradable y fresca laguna La Alameda Oriente hoy sepultada bajo el concreto. Su obra pertenece a la serie "El espíritu de la laguna no muere" que presenta un portal abstracto que se abre mediante la materia, al momento de pintar y convivir con la energía sutil que habita en el espacio determinado.

El lugar, ahora conocido como Alameda Oriente, correspondía a la Laguna de Xochiaca, que pertenecía al antiguo sistema de lagos existentes en la Ciudad de México. Esta laguna fue bloqueada con escombros del terremoto de 1985, lo cual genera una penetración emocional en las obras, que hace resurgir y libera desde las profundidades la carga vibratoria de esos acontecimientos, explicó.

El colectivo "Romero Castro" agencia un archivo in progress de la vida de los pobladores del valle con el que dan cuenta de las conexiones eco sociales que incursionan en sus muestras artísticas.

Sus obras manifiestan el entorno de la comunidad de Teotihuacán, el artista Pablo Castro señaló que el proyecto expresa el ecocidio generado en el periodo del ex presidente Enrique Peña Nieto tras la construcción del aeropuerto en el lago de Texcoco, "el proyecto es una forma pedagógica que puede utilizarse como una poderosa herramienta para abordar cuestiones sociales, promoviendo la reflexión, el diálogo y el cambio social".

La doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora General de Difusión, destacó que la UAM, desde su fundación, ha enfatizado la importancia de la cultura y la difusión artística como parte integral de su función académica, a través de sus actividades culturales y artísticas, que vinculan a la comunidad universitaria con su entorno social.

El arte actúa como un espejo de las tensiones y transformaciones que ocurren en el territorio, y puede ser una herramienta para la reconstrucción y la reinterpretación de la identidad y la memoria colectiva ligadas a ese espacio, resaltó.

Las propuestas de estos artistas se tornan transperiféricas, no solamente porque sus relatos hacen resistencia a la megalópolis y los centralismos que promueve, sino porque el correlato que conforman entre ellos, provocan alteridades sobre una misma geografía; es decir, fisura los límites físicos para vincularse con otro poder de autogestión, con otro inventario de la memoria, con otro imaginario sociopolítico, con otros servicios ecosistémicos y otras plasticidades, agregó el doctor Hernández García.

La exposición estará abierta al público hasta el 3 de octubre, en Medellín 28, colonia Roma Norte, Cuauhtémoc, CP 06700 Ciudad de México.