Política Confidencial


Resumen:

#POLÍTICA CONFIDENCIAL Pedro Haces, líder de la CATEM y diputado de Morena, apareció esta semana firmando un convenio sindical en Rabat, Marruecos, con la Unión Marroquí del Trabajo. En el papel suena a cooperación y buenas prácticas, pero la pregunta es obvia: ¿qué gana un trabajador mexicano con un acuerdo firmado en el norte de África? Marruecos es conocido por salarios bajos y sindicatos alineados al poder, justo el modelo que buscan muchas empresas para operar sin conflictos.

Transcripción:

#POLÍTICA CONFIDENCIAL

Pedro Haces, líder de la CATEM y diputado de Morena, apareció esta semana firmando un convenio sindical en Rabat, Marruecos, con la Unión Marroquí del Trabajo. En el papel suena a cooperación y buenas prácticas, pero la pregunta es obvia: ¿qué gana un trabajador mexicano con un acuerdo firmado en el norte de África? Marruecos es conocido por salarios bajos y sindicatos alineados al poder, justo el modelo que buscan muchas empresas para operar sin conflictos. Que Haces vaya allá a hablar de "productividad" y "diálogo social" prende focos, sobre todo ahora que México es clave para el nearshoring y la pelea por quién controla a la clase trabajadora. No se sabe quién pagó el viaje ni qué compromisos reales se hicieron. Pero Haces ya juega a ser sindicalista global, más cerca de los salones diplomáticos que de las fábricas, mientras los trabajadores siguen esperando que alguien los represente de verdad.

Abraham Mendieta otra vez dando de qué hablar, ahora no como opinólogo en redes ni como paladín de Podemos, sino como representante de México en el exterior por decisión ¿de?. Un español, mudado al país, convertido de golpe en rostro oficial de la diplomacia mexicana. El ruido es inevitable: mientras cientos de diplomáticos mexicanos hacen carrera durante décadas en el Servicio Exterior Mexicano, la 4T prefiere mandar a perfiles importados. ¿Diplomacia profesional o pago de favores ideológicos? En la práctica, la política exterior ya parece club de cuates de la izquierda internacional. Y el mensaje es brutal: no importa cuántos exámenes, idiomas o años de servicio tengas... si no eres del círculo, te puedes quedar mirando cómo otros se llevan el pasaporte diplomático.

Esta columna compila datos recabados por especialistas externos a este diario. La opinión vertida en este texto no es propia de Publimetro.