Empleo y educación para la juventud


Resumen:

Una sociedad debe brindar seguridad y certeza a su población joven. Si bien todos los grupos de edad son importantes, las y los jóvenes representan el futuro.

Transcripción:

Empleo y educación para la juventud

Una sociedad debe brindar seguridad y certeza a su población joven. Si bien todos los grupos de edad son importantes, las y los jóvenes representan el futuro.

Elena Tapia

Las acciones del Estado deben proveer las condiciones adecuadas de educación, salud, empleo, vivienda a las personas que hoy están en el grupo de 15 a 29 años, quienes según datos de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) son 30.4 millones, de los cuales el 47.7 por ciento no son activos económicamente.

Además, el Inegi reporta que el año pasado más de 400 mil jóvenes perdieron su empleo. Por tanto el panorama es desalentador, desempleo, salarios precarios, falta de oportunidades, descontento e insatisfacción parecen ser factores con los que las y los jóvenes inician este 2026 en México.

Protestas de estudiantes ocurren muy a menudo por las fallas en las instituciones universitarias, así ha pasado en numerosos campus, las más recientes se reportan en la Facultad de Arquitectura de la UNAM y en sedes de las universidades para el Bienestar Benito Juárez, entre otras que se dan en todo el país.

El actual gobierno ha llevado a cabo una política de apoyo a la juventud que no trabaja ni estudia, a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, otorgando una beca mensual que, a pesar de la inversión de presupuesto que ha significado, no ha resuelto la existencia de millones de personas jóvenes que aún no trabajan ni estudian. La falta de incorporación al mercado laboral de este segmento poblacional habla de un problema de tipo estructural, marcado por la informalidad y fallas en la capacitación que no logra una permanencia en los empleos. Lo mismo sucede con la educación, pues la apertura de nuevas universidades no parece resolver el problema de cobertura, ni tampoco de permanencia y eficiencia terminal del estudiantado.

Como política pública Jóvenes Construyendo el Futuro amerita un seguimiento puntual. Si bien se esperaba atender a un millón de jóvenes por año, se observa más bien que los beneficiarios han ido disminuyendo.

Lamentablemente el panorama de falta de oportunidades para la juventud es un problema mundial. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reporta que en 2025 había alrededor de 262 millones de jóvenes en el mundo sin empleo ni educación.

Para 2026 la Secretaría del Trabajo y Previsión Social pretende incorporar a 500 mil jóvenes con una beca mensual de 9 mil 582 pesos, por lo que habría que esperar que las y los jóvenes que se beneficien de esta política pública mejoren su situación temporalmente, no obstante, el Estado debería garantizar empleos permanentes y bien pagados, buscar los mecanismos para que el esfuerzo presupuestal redunde en un beneficio a largo plazo. O bien, modificar las políticas públicas hacia la juventud, pues el número de millones de jóvenes en México que no estudian ni trabajan parece seguir igual que cuando se instauró el mencionado programa. La juventud mexicana merece seguridad y certeza.

El actual gobierno ha llevado a cabo una política de apoyo a la juventud que no trabaja ni estudia, a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, otorgando una beca mensual que, a pesar de la inversión de presupuesto que ha significado, no ha resuelto la existencia de millones de personas jóvenes que aún no trabajan ni estudian.

La OIT reporta que en 2025 había alrededor de 262 millones de jóvenes en el mundo sin empleo ni educación.