Brugada y congreso CDMX, a la altura de nuevos tiempos


Resumen:

BRUGADA Y CONGRESO CDMX, A LA ALTURA DE NUEVOS TIEMPOS

Transcripción:

BRUGADA Y CONGRESO CDMX, A LA ALTURA DE NUEVOS TIEMPOS

Los diputados no respondieron solo a un capricho, sino a la voluntad del pueblo: poner fin a un tema salvaje, las corridas

Recientemente, el Congreso de la Ciudad de México aprobó las Corridas de Toros sin Violencia, propuesta que derivó de una iniciativa ciudadana y que pone a la capital del país a la vanguardia en materia de derechos, pero, sobre todo, coloca a la sociedad y a sus gobernantes en el nivel que demandan los nuevos tiempos en donde el humanismo es esencial para un bienestar social.

Y es que, lo aprobado por el Congreso local es un ejemplo de coordinación del Poder Legislativo y Ejecutivo con la ciudadanía que lo único que pedía era hacer valer nuestra Constitución por lo que, coincido plenamente con la Jefa de Gobierno, Clara Brugada quien además de celebrar la prohibición del maltrato animal, afirmó que: "El espectáculo de sangre no puede justificarse bajo ningún concepto de arte o tradición.

La Ciudad de México no puede mantener la crueldad como espectáculo, ni mucho menos la prolongación del dolor y la muerte de un animal para el entretenimiento", palabras que, sin duda, ya marcan su gobierno.

Con ello, se ha dado un paso histórico, ya que el Congreso no respondió a un capricho, sino a la voluntad del pueblo quien pedía poner fin a un tema salvaje, mismo que fue respaldado por más de 30 mil firmas y por 80 por ciento de la población mexicana que apoyó la erradicación del maltrato en las corridas de toros, por ello, es de admirar el temple de la jefa de Gobierno, pues, de manera firme, emitió su postura a favor del bienestar animal y que la misma Presidenta Claudia Sheinbaum, le reconoció, La prohibición de la violencia y crueldad animal demostró que vivimos en una ciudad donde la verdadera tradición es salvaguardar la dignidad y el respeto de seres sintientes por lo que, es inaceptable que, en pleno Siglo XXI, existan espectáculos como la tauromaquia que sólo es un pretexto salvaje que enriquece a unos pocos empresarios.

Son ellos quienes llaman a esto un ritual, en donde primero, un jinete pica al toro con una lanza para causarle una gran hemorragia y con ello, restarle fuerza al animal y así alistarlo para clavarle seis filosas banderillas, que se enganchan y se aferran al morrillo, para después humillarlo y darle muerte al toro, ante los aplausos y porras de los aficionados, que en ocasiones hasta sacan al torero en hombros como un acto de sumisión ante la supuesta valentía del que porta el traje de luces.

Es decir, todo un ritual bárbaro que era considerado arte en la Edad Media y que por décadas nos lo han disfrazado de tradición.

Lamentablemente, existen quienes se aferran a la continuidad de esta masacre y lo peor, es que la han politizado los mismos que han peleado por conservar sus canonjías políticas y que cuando gobernaban, no hacían más que aplaudir los abusos y por ello descalifican las acciones que nos dan una identidad como país y por eso, hoy más que nunca, México ha sido reconocido a nivel mundial.

Incluso, lamento la poca visión de aquellos que se oponen a la transformación de la tauromaquia ya que, si el circo pudo reinventarse y brillar sin jaulas ni látigos como lo demostró el Cirque du Soleil, la tauromaquia en la Ciudad de México también puede adaptarse sin que el mundo se les venga abajo.

Y es que quienes defienden el "espectáculo" con sangre, tal vez sólo temen una verdad incómoda: sin violencia, su entretenimiento no tiene nada que ofrecer y de ahí la defensa de la sangre, humillación y muerte.

"Quienes defienden el 'espectáculo' con sangre, sólo temen una verdad incómoda: sin violencia, su entretenimiento no tiene nada que ofrecer".

JULIO CÉSAR MORENO
DIPUTADO FEDERAL DE MORENA