Inna Payán: producir cine es construir equipos y encontrar historias que conecten con el público


Resumen:

En la edición 29 del GIFF, Payán fue reconocida por su trayectoria dentro del audiovisual mexicano junto con otras figuras de la industria. Egresada de Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, Payán encontró en la producción cinematográfica un espacio para contar historias y desarrollar proyectos que han marcado al cine mexicano contemporáneo.

Transcripción:

En la edición 29 del GIFF, Payán fue reconocida por su trayectoria dentro del audiovisual mexicano junto con otras figuras de la industria. Egresada de Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, Payán encontró en la producción cinematográfica un espacio para contar historias y desarrollar proyectos que han marcado al cine mexicano contemporáneo.

Uno de los momentos clave de su carrera llegó con Sexo, pudor y lágrimas, película de 1999 que se convirtió en un referente del cine mexicano de finales de los años noventa y que formó parte de una nueva etapa para la industria nacional.

Para la productora, uno de los grandes aprendizajes de su carrera es entender que hacer cine no depende únicamente de los recursos disponibles, sino de la capacidad de formar equipos sólidos.

"Hay que trabajar con lo que tenemos y aprender a construir con eso", es una de las ideas que comparte al hablar sobre la producción cinematográfica. Para Payán, los mejores equipos se forman al lado de personas que tienen conocimientos distintos a los propios, porque el intercambio de experiencias permite crecer y aprender durante cada proyecto.

A lo largo de su carrera, ha participado en la producción de más de 20 largometrajes y documentales, consolidándose como una de las productoras más relevantes del cine mexicano actual. Su trabajo ha transitado por distintos géneros y formatos, siempre con la intención de encontrar historias capaces de conectar con diferentes públicos.

Actualmente, Payán también apuesta por la formación de nuevas generaciones de creadores. Es fundadora de una escuela de cine en Ciudad de México y próximamente ampliará su oferta académica con una carrera enfocada en actuación, buscando generar nuevos espacios de preparación para quienes quieren integrarse a la industria audiovisual.

Durante su participación en el GIFF, la productora destacó la importancia de los festivales como espacios de encuentro, aprendizaje y desarrollo para nuevos talentos.

El festival, uno de los encuentros cinematográficos más importantes de México, continúa funcionando como una plataforma para impulsar cineastas emergentes y celebrar la trayectoria de figuras consolidadas.

Para Inna Payán, producir cine también implica formar comunidades: reunir personas con diferentes perspectivas, escuchar nuevas voces y entender que detrás de cada película existe un equipo que hace posible que una historia llegue a la pantalla.