Transcripción:
FERNANDO MARTÍNEZ GONZÁLEZ @FER_MARTINEZG FERMX99@HOTMAIL.
COM inició el gobierno de la autollamada Cuarta Transformación, el expresidente López Obrador, para favorecer a los caciques del sistema educativo agrupados en la CNTE, echó por los suelos la que calificó como mal llamada reforma educativa de Peña Nieto y regresó el control de plazas y promociones de maestros a nivel federal al sindicato.
Con todos los defectos que tenía la reforma de Peña, pretendía quitar esos abusos para devolver al estado la rectoría educativa que había perdido, pero López Obrador prefirió apoyar a ese grupo rijoso que se ha distinguido por sus plantones, desmanes y tomas de casetas como forma de presión para obtener más concesiones de parte de las autoridades educativas, acciones ilegales que han afectado en repetidas ocasiones a millones de ciudadanos.
Esa nefasta decisión ha llevado al país a una situación lamentable de escuelas y universidades a las que año con año se les ha bajado el presupuesto para sus labores, al grado de que al iniciar el 2018 el presupuesto para educación representaba el 3.3 % del PIB contra un 2.8% actualmente.
Aunado a este tema de insuficiencia de recursos, el estado no se ha preocupado por llevar a cabo un proyecto educativo que articule la enseñanza a nivel nacional.
No ha convocado a los mejores maestros con el objetivo de redefinir el rumbo y superar el desastre en que está inmerso el sistema educativo en todos los niveles.
La llamada "nueva escuela mexicana" creación de Marx Arriaga, que no tiene experiencia en el tema académico y educativo, marcado por su ideología de izquierda, juega un papel protagónico ya que tiene a su cargo la Dirección General de materiales educativos
PUNTO DE QUIEBRE
El desastre de la educación en México esde que inició el gobierno de la autollamada Cuarta Transformación, el expresidente López Obrador, para favorecer a los caciques del sistema educativo agrupados en la CNTE, echó por los suelos la que calificó como mal llamada reforma educativa de Peña Nieto y regresó el control de plazas y promociones de maestros a nivel federal al sindicato.
Con todos los defectos que tenía la reforma de Peña, pretendía quitar esos abusos para devolver al estado la rectoría educativa que había perdido, pero López Obrador prefirió apoyar a ese grupo rijoso que se ha distinguido por sus plantones, desmanes y tomas de casetas como forma de presión para obtener más concesiones de parte de las autoridades educativas, acciones ilegales que han afectado en repetidas ocasiones a millones de ciudadanos.
Esa nefasta decisión ha llevado al país a una situación lamentable de escuelas y universidades a las que año con año se les ha bajado el presupuesto para sus labores, al grado de que al iniciar el 2018 el presupuesto para educación representaba el 3.3 % del PIB contra un 2.8% actualmente.
Aunado a este tema de insuficiencia de recursos, el estado no se ha preocupado por llevar a cabo un proyecto educativo que articule la enseñanza a nivel nacional.
No ha convocado a los mejores maestros con el objetivo de redefinir el rumbo y superar el desastre en que está inmerso el sistema educativo en todos los niveles.
La llamada "nueva escuela mexicana" creación de Marx Arriaga, que no tiene experiencia en el tema académico y educativo, marcado por su ideología de izquierda, juega un papel protagónico ya que tiene a su cargo la Dirección General de materiales educativos y se le debe en gran parte el diseño y contenido de los nuevos libros de texto, aún cuando se divulgue que su contenido ha sido posible gracias a la intervención de los maestros, ayudados por pedagogos y especialistas, cuyos nombres se desconoce.
Lo cierto es que, en estos nuevos libros de texto gratuito, que han generado mucha polémica, se advierte un claro propósito de adoctrinamiento ideológico en favor del movimiento encabezado por López Obrador, como si se tratara de un catecismo político.
Pasaron a un segundo o tercer término los temas de ciencia, pensamiento crítico, civismo, matemáticas, lectura, que fueron sustituidos por consignas y discursos favorables al régimen.
Se confunde ideología con enseñanza, propaganda con cultura y discurso con conocimiento.
El país requiere una educación abierta que privilegie el pensamiento crítico, la ciencia y tecnología, las matemáticas, materia en la que nuestros estudiantes salen reprobados.
Los pobres niveles de comprensión que han salido a la luz en diferentes pruebas generan desesperanza y abandono escolar.
Un secretario de educación como Mario Delgado no garantiza un desempeño a la altura de las circunstancias por las que atraviesa nuestro sistema educativo, plagado de carencias con escuelas en mal estado, universidades sin presupuesto suficiente y maestros carentes de una capacitación de calidad.
El panorama se ve muy oscuro, cuando sabemos que una buena educación en todos los niveles es un factor decisivo para el desarrollo de un país, más importante incluso que el petróleo O las remesas.
El dar a la educación el apoyo que requiere podría amortiguar en buena medida la desigualdad que existe en el país ya que las escuelas en zonas marginadas representan la peor parte al carecer de recursos básicos, personal capacitado e instalaciones adecuadas.
Millones de niños y jóvenes se quedan sin acceso a una educación de calidad lo que es inequitativo entre las diferentes regiones del país.
Ante estos lamentables rezagos es por demás injustificable que el gobierno en el sexenio anterior, sobre todo, haya descuidado el tema educativo y preferido incurrir en gastos absurdos como los 500 mil millones de pesos que costó la construcción del Tren Maya, cuyo presupuesto original había sido de 150 mil millones.
Si ese gasto se hubiera dirigido a la educación en zonas marginadas, los resultados para beneficiar el desarrollo del país habrían sido muy superiores a lo que pueda significar esa obra ferroviaria del sureste.
El sorprendente desarrollo de países asiátiCOS como Corea del Sur, Singapur y la enorme China sería inexplicable sin el impulso que sus gobiernos dieron a la educación, especialmente en los ramos de la ciencia y tecnología.
Un secretario de educación como Mario Delgado no garantiza un desempeño a la altura de las circunstancias por las que atraviesa nuestro sistema educativo, plagado de carencias con escuelas en mal estado, universidades sin presupuesto suficiente y maestros carentes de una capacitación de calidad
IN México Educación Foto: Cuartoscuro