Duda Razonable //La prisión preventiva oficiosa, las prisiones y la apariencia


Resumen:

La prisión preventiva oficiosa, las prisiones y la apariencia

Transcripción:

La prisión preventiva oficiosa, las prisiones y la apariencia

Los más recientes datos oficiales lo dicen con claridad. En las cárceles del país hay capacidad para 224,486 personas.

Hasta el último día de mayo de este año, había 246,535 personas en prisión. En ciento treinta y cinco cárceles hay sobrepoblación, que suma 22,049 personas.

De los que están en prisión, el 39 por ciento, es decir, 96,107 personas, hombres y mujeres, no tienen sentencia.

Para que quede claro: no han sido declarados culpables después de un juicio o, como diría la Constitución, son inocentes.

Va solo un ejemplo: en el Cefereso del Altiplano (Almoloya) hay 570 presos sin sentencia, en contraste con 169 sentenciados.

Cuando la presidenta Sheinbaum llegó a la Presidencia, había en las prisiones 235,461 personas. Hoy hay 11,000 más.

Unas 300, en su mayoría, están ahí por prisión preventiva oficiosa, ese instrumento que aparenta justicia, pero que en realidad pisotea los derechos humanos.

Meter a alguien a la cárcel no es hacer justicia. Vale la pena recordarlo. Más allá de que incumple con los acuerdos y tratados internacionales que México ha firmado (aunque eso no importe en estos tiempos a este gobierno).

La discusión sobre la prisión preventiva oficiosa, es decir, aquella que se aplica por el tipo de delito cometido, cuya lista ha aumentado considerablemente con la 4T, volvió a estar en la mesa, ya que se enlistó una resolución en la SCJN que la invalida. Sin embargo, lo más probable es que no se discuta en esta Corte, sino en la que llegará, cual nos anticipa el resultado.

El asunto llegó la semana pasada a la mañanera, y la Presidenta nos dijo que ahora resulta que el amor de la 4T por la prisión preventiva oficiosa es hasta para proteger a los jueces.

"Desde mi perspectiva, y lo he mantenido desde la Jefatura de Gobierno: frente a la situación de inseguridad que vive el país y los grupos de la delincuencia organizada, es importante para la protección de los propios jueces—ahora viéndolo en apoyo a los jueces—que haya ciertos delitos en los que no quede a criterio del juez si es prisión preventiva oficiosa o justificada... que no quede a criterio del juez si es prisión o no, sino que ya haya una orientación previa de que ciertos delitos, como homicidio, por ejemplo, o ciertos delitos graves, el juez oriente a la prisión preventiva oficiosa".

La verdad es que la prisión preventiva oficiosa les permite aparentar que hacen justicia, presumir "logros" en seguridad. Pero nada de eso sucede, como la realidad nos lo cuenta todos los días.

CARLOS PUIG