Cuida tus finanzas desde inicio de año


Resumen:

Después de disfrutar de las fiestas decembrinas, entre cenas familiares, regalos, vacaciones y otros gastos ocasionales, enero suele llegar de golpe. Con él aparecen los pagos de servicios, las deudas acumuladas y el aumento de precios, lo que genera la sensación de que la famosa cuesta asociada al primer mes del año no termina. La preocupación es compartida. Uno de cada cuatro mexicanos estima que la cuesta de enero se prolongará hasta los meses de febrero o marzo, de acuerdo con un sondeo de Research Land, agencia de investigación de mercados.

Transcripción:

Después de disfrutar de las fiestas decembrinas, entre cenas familiares, regalos, vacaciones y otros gastos ocasionales, enero suele llegar de golpe. Con él aparecen los pagos de servicios, las deudas acumuladas y el aumento de precios, lo que genera la sensación de que la famosa cuesta asociada al primer mes del año no termina. La preocupación es compartida. Uno de cada cuatro mexicanos estima que la cuesta de enero se prolongará hasta los meses de febrero o marzo, de acuerdo con un sondeo de Research Land, agencia de investigación de mercados.

Factores como el gasto excesivo en diciembre, el encarecimiento de los productos y una inadecuada planeación financiera inciden en que, al comenzar 2026, las personas sientan que su dinero no rinde. Sin embargo, no se trata de una percepción colectiva, sino de un fenómeno económico que afecta de forma estructural a las familias mexicanas. Aunque influyen factores como la inflación, especialistas coinciden en que su impacto puede reducirse con decisiones financieras oportunas.

Salarios limitados, ahorro escaso, desajustes tras los gastos decembrinos y el alza de precios de servicios al inicio de año son algunas de sus principales características de este fenómeno.

Para André Argandoña, quien es economista por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la cuesta de enero no es únicamente un "fenómeno estacional aislado", sino el reflejo de una fragilidad financiera previa. Muchas familias viven con gastos fijos altos y con muy poco margen de ahorro, por lo que los gastos extraordinarios de diciembre agravan su fragilidad financiera para hacer frente a imprevistos. El ahorro es clave para amortiguar estos períodos. La Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023 reveló que el 52% de los mexicanos de 18 años y más cuentan con algún tipo de ahorro. No obstante, André Argandoña advierte que no solamente importa ahorrar, sino cuánto; el nivel de ingresos y el tipo de gastos es decisivo para saber si realmente protege.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que solamente el 10.3% de quienes ahorran dispone de recursos equivalentes a más de tres meses de sus ingresos, lo que limita la capacidad para enfrentar aumentos de precios en productos y servicios básicos.

Francisco Orozco, líder en la región Monterrey del Center for Financial Access, Inclusion and Research (FAIR Center) del Tec de Monterrey, coincide en que los efectos de la cuesta de enero son desiguales y dependen de los ingresos y la estructura del gasto de cada hogar.

El año pasado terminó con una inflación anual de 3.69 por ciento, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del INEGI, la cifra más baja en los últimos cinco años y por debajo de las estimaciones del mercado, que anticipaban un cierre cercano al 3.8 por ciento.

La inflación subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles y permite evaluar la situación a mediano plazo, se ubicó en 4.33%. Aunque es menor que 2023, se mantiene elevada y refleja aumentos persistentes en servicios esenciales y de consumo cotidiano.

Ante ello, el experto de la UAM explica que los servicios básicos están subiendo de manera sostenida. Si a eso se suma una baja capacidad de ahorro y nivel de ingreso limitados, la cuesta de enero puede volverse interminable.

Por ello, André recomienda dar seguimiento a la inflación, ya que un aumento constante puede anticipar futuros ajustes de precios que se habían mantenido estables y ayudar a tomar decisiones financieras con mayor previsión.

Orozco añade que la inflación refleja un promedio nacional que no capta las diferencias regionales del país. Las decisiones se toman con base en la inflación nacional y no en una realizada a partir de las condiciones locales, lo que provoca que en algunas zonas los precios suban por encima de ese promedio. El resultado es que los ingresos no alcanzan el ritmo real del costo de vida.

El académico estima que el pago de los servicios básicos, como el agua, la luz, el internet, la renta o la hipoteca, puede representar más del 50% del gasto de muchos hogares. Aprovechar los descuentos brindados por pagos anticipados a inicios de año puede aliviar la presión financiera, pero implica entender el costo de oportunidad: obtener un beneficio inmediato supone sacrificar otros gastos. El reto está en priorizar, ya que intentar cubrir todo genera más estrés financiero.

Las expectativas económicas para 2026 muestran un escenario mixto. De acuerdo con una encuesta de la agencia de investigación de mercados, Research Land, entre las y los mexicanos persisten preocupaciones estructurales (como el aumento de precios y el costo de la canasta básica), pero también un optimismo moderado ligado a la responsabilidad de cada individuo. La mayoría no espera cambios drásticos frente a 2025, aunque sí anticipan un inicio de año complicado.

Quienes se muestran optimistas asocian esa percepción con un mayor esfuerzo personal para mejorar su economía; mientras que aquellas personas pesimistas señalan como principales riesgos la situación económica nacional, el encarecimiento de los productos y la presión inflacionaria.

A ello se suman ajustes fiscales y de precios que impactan el arranque del año. Cambios en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), particularmente en las bebidas azucaradas, tabaco y combustibles, que entraron en vigor este mes y, según analistas, pueden generar presiones inflacionarias a corto plazo. La Encuesta Citi de Expectativas proyecta que la inflación general en 2026 ronde el 4%, lo que sugiere un avance lento en la recuperación del poder adquisitivo.

El dato:Las prioridades económicas de los mexicanos para 2026 reflejan una búsqueda de estabilidad: 32% considera que su principal reto es ahorrar; 21% invertir o crecer económicamente; otro 21% cubrir gastos básicos; 18% pagar deudas, y 8% mantener su nivel de ingresos, según la agencia de investigación Research Land.

Toma las riendas de tu situaciónClaves para tener el control de las finanzas personales al inicio del año:Establecer objetivos claros a corto y mediano plazo.Diseñar un plan realista que evite el sobreendeudamiento.Evitar que las emociones dominen las elecciones económicasTomar decisiones financieras conscientes, entendiendo que cada gasto implica renunciar a otra oportunidad.Usar el presupuesto como herramienta de monitoreo.Hablar con la familia sobre el dinero para alinear objetivos.Fuente: Francisco Orozco, FAIR Center del Tecnológico de Monterrey.