Transcripción:
LA DEMARCACIÓN MANTIENE SU RESISTENCIA COMUNERA
Milpa Alta, la única alcaldía sin Oxxos
Aquí se puso un alto a las franquicias; los habitantes dicen que protegen sus productos, la economía local y su tierra por tradición
GLORIA LÓPEZ
n Milpa Alta, la forma de vender y comprar es a la vieja usanza. Aquí no hay Oxxos, tampoco hay Walmart, Soriana, Chedraui ni ninguna tienda departamental. La ausencia de las cadenas minoristas no es casualidad, es la huella viva de un territorio que todavía se gobierna desde la tierra, la memoria y la asamblea.
De acuerdo con un mapa elaborado por la geógrafa Mercedes Sánchez Plascencia y habitantes de la comunidad de Milpa Alta, hay una peculiaridad que la distingue del resto de la capital: es la única alcaldía que no tiene ninguna cadena de tiendas de autoservicio ni de conveniencia.
Sus 12 pueblos, su identidad comunal y su uso de suelo, donde el 90 por ciento es comunal o ejidal, la han logrado mantener fuera de algo que en cualquier otra parte de la capital parece inevitable.
Alondra Aristeo Garibay, integrante de la mesa directiva del Mercado Benito Juárez de Milpa Alta, también originaria de San Pedro Atocpan, lo explica con la claridad de quien creció dentro de una tradición comunitaria.
"Somos una comunidad agraria conformada por pueblos originarios. Las decisiones se toman en asamblea comunal, especialmente cuando se trata de nuestra tierra o de nuestra forma de vida. Por eso no aceptamos cadenas transnacionales", expresó.
La razón es simple, su economía local no está arrinconada por grandes cadenas de tiendas departamentales. La comunidad protege su comercio local, cosecha su comida, la vende y consume.
Para Alondra, Milpa Alta conserva lo que el resto de la ciudad ya perdió. Una economía que se sostiene sobre la comunalidad y sobre la idea de que prosperar no implica desplazar al vecino.
Observa lo que ocurre fuera de la de marcación, mercados vacíos, tianguis disminuidos y comercios pequeños que no resisten. Aquí, en cambio. el flujo nunca cesa. "Mira, en este mercado, siempre hay gente. Y lo que se gana aquí, aquí mismo se invierte. Aquí gastamos, aquí consumimos, aquí trabajamos. Es nuestra forma de resistencia", subrayó.
La joven lleva cuatro años trabajando en el comercio local, pero su vínculo con él es más profundo. Estudió sociología en la UNAM. Su formación académica le dio herramientas para entender a su comunidad.
"Mi familia siempre ha sido comerciante o trabajadora. Tengo familia que se dedica a la tierra, que cultiva maíz, nopal; y otros que se dedican al negocio.
Gracias a ellos nos hemos mantenido bien, a través de nuestra economía local", agregó.
Locatarios recuerdan reuniones recientes para impedir el establecimiento de tiendas y servicios que no respetaran las reglas comunitarias. Un DHL (servicio de paquetería) logró instalarse. pero sólo tras largas conversaciones y bajo una condición insólita para una empresa global: participar en las fiestas tradicionales y comprender la vida comunitaria.
"Que sepan lo que implica estar aquí", dicen los vecinos.
Las comunidades lo saben, reconocen que no necesitan una tienda comercial "No necesitamos un Oxxo", "Hay una tienda en cada esquina, entre nosotros no nos afectamos", dicen los locatarios.
A unos pasillos de distancia, Judith Cabello Mendoza, de 67 años, sonríe cuando le preguntan por la ausencia de tiendas de cadena.
Para ella, la entrada de grandes supermercados sería una pérdida irremediable. "Si se meten esas tiendas, nos quitan la venta. Y ya no comeríamos tan rico. Lo que sembramos y hacemos lo desplazarian. En la ciudad las tortillas saben bien feas, aquí todavía se cocina con epazote", dice entre risas.
Judith reconoce que hay servicios que SÍ se necesitan. "Por ejemplo, un DHL. Yo mando mole a veces, y si no, tendría que ir hasta Xochimilco. Hay cosas que ayudan, pero un supermercado no. Eso SÍ sería competencia desleal".
Guadalupe Chavira de la Rosa, senadora de la República originaria de Milpa Alta, dijo a El Sol de México que los habitantes de Milpa Alta no solo conservan sus bosques de agua, sino la forma de relacionarse con el mundo.
"Somos una comunidad de costumbres, de fortaleza, de identidad, de una cosmovisión que ha prevalecido por siglos".
La senadora destacó que en una capital donde la gentrificación avanza y las tiendas de conveniencia abren más rápido que las flores del amanecer, Milpa Alta conserva otro orden. Uno donde la vida comunitaria importa más que la inmediatez, donde la tierra no se compra, donde un Oxxo no es símbolo de progreso, sino de amenaza.
En la zona, sólo hay un DHL que los habitantes aprobaron, pues les facilita recibir y enviar productos sin desplazarse a otras alcaldías
Locatarios dicen no tener la necesidad de trasladarse a la Central de Abasto KILD FOTOS: ROBERTO HERNÁNDEZ Muchos alimentos que se consumen en Milpa Alta son productos originarios