Transcripción:
Ubican contrabando de combustibles en 4 puertos
La Marina detecta colusión de grupos criminales, agentes navieros, trabajadores de la aduana y empresas para ingresar al país gasolina y diésel mediante el huachicoleo fiscal.
Autoridades federales detectaron que al menos a cuatro puertos del país - Guaymas y Ensenada, en Sonora y Baja California, y Altamira y Tampico, en Tamaulipas - han arribado buques tanque que contrabandean combustible disfrazado procedente de Estados Unidos, con el objetivo de evitar el pago de impuestos, actividad que se conoce como huachicoleo fiscal.
Los elementos de seguridad descubrieron que grupos criminales están coludidos con agentes navieros, trabajadores aduanales y diferentes empresas para burlar los sistemas de vigilancia e ingresar gasolina o diésel a territorio mexicano.
El modus operandi de esta red comienza cuando los barcos cisterna con combustibles zarpan de Estados Unidos, disfrazan la carga como aditivos para lubricantes y, al no contar con permisos, permanecen en altamar varios días.
Atracan y descargan el combustible en lugares no autorizados, para después abastecer las pipas que lo trasladarán a distintos estados.
Ante esta situación, la Secretaría de Marina, al mando del almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, realiza una revisión exhaustiva de sus procedimientos operativos en los puertos del país.
Además, alista un reforzamiento de sus operaciones de inteligencia naval para desarticular cualquier red delincuencial que atente contra la seguridad energética y la Hacienda pública nacional.
MODUS OPERANDI
Los navíos llegan a los puertos con documentación que acredita el transporte de fluidos para lubricantes, cuando en realidad llevan combustible de contrabando. La gasolina y diésel son descargados en sitios no autorizados.
Se llenan pipas que días antes son concentradas en puntos cercanos al puerto. Las pipas trasladan el combustible a distintos estados.
Detectan en puertos el modus operandi de huachicoleo fiscal
La Secretaría de Marina identifica el mecanismo con el que servidores públicos, empresas y delincuencia organizada evaden controles.
Autoridades federales detectaron huachicoleo fiscal procedente de Estados Unidos en al menos cuatro puertos del país: Guaymas, Ensenada, Altamira y Tampico, donde grupos criminales coludidos con algunos agentes navieros, diversos trabajadores aduanales y diferentes empresas burlan los sistemas de supervisión de las aduanas para el ingreso ilegal de combustible y otros productos químicos, sin pagar impuestos.
La incautación de 10 millones de litros de hidrocarburos realizada en marzo en Tampico, Tamaulipas, permitió a la Secretaría de Marina (Semar) identificar el modus operandi a través del cual servidores públicos y empresas, en conjunto con la delincuencia organizada, manipulan diversos sistemas, como las válvulas de los buques tanque, y evaden las pruebas a los químicos que arriban a puertos mexicanos.
Ante esta situación, la dependencia al mando del almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles realiza una revisión exhaustiva de sus procedimientos operativos en los puertos del país y, además, alista un reforzamiento de sus operaciones de inteligencia naval para desarticular cualquier red delincuencial que atente contra la seguridad energética y la Hacienda pública.
En respuesta a una solicitud de información sobre el caso del buque Torn Agnes, propiedad de la empresa china Tianjin Yuanhang, que presuntamente descargó sin permiso más de 2 millones de litros de combustible en el puerto de Guaymas, Sonora, la Semar advirtió que no "tolera ni tolerará actos de corrupción ni complicidad con redes delictivas", y aseguró que empleará toda su capacidad institucional para combatir esta problemática.
"La Semar, como institución del Estado mexicano, reafirma su compromiso irrestricto con la legalidad, la transparencia y la seguridad nacional", agregó.
Las últimas investigaciones refieren que los casos de Guaymas, Ensenada (Baja California) y Altamira (Tamaulipas) registran al menos el mismo modus operandi: la llegada de buques cisterna con millones de litros de combustible, procedentes de Estados Unidos, que descargan sin los permisos aduanales y sin pagar impuestos.
Según las pesquisas, los navíos llegan a las terminales mencionadas con documentación que acredita el transporte de fluidos para lubricantes, cuando en realidad llevan combustible, mismo que logran descargar en sitios no autorizados a través de pipas que días antes son concentradas en puntos cercanos al puerto.
En el caso del buque Torn Agnes, se dio a conocer que el 14 de marzo llegó a Guaymas, Sonora, procedente de Texas City, Texas, y se quedó en el área de fondeo por no tener permiso para descargar el combustible que transportaba.
Una semana después, según las investigaciones, el navío atracó en el puerto y sus tripulantes descargaron más de 2 millones de litros de diésel en un muelle no habilitado para ello, operación que suspendieron al obtener información sobre el operativo que la Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) implementaron en Tampico, Tamaulipas, para asegurar al tanquero Challenge Procyon, que llevaba 10 millones de litros de diésel.
De acuerdo con la indagatoria realizada, antes de su llegada a Guaymas, el Torn Agnes descargó 8 millones de litros de diésel en el puerto de Ensenada, donde fuerzas federales incautaron, el 28 de marzo pasado, la misma cantidad de combustible en un predio utilizado para el almacenamiento y manejo ilegal de combustible.
La Marina, Ejército, Guardia Nacional, SSPC y la Fiscalía General de la República informaron que luego de recibir denuncias ciudadanas sobre el lugar, ubicado en el kilómetro 100 de la autopista Rosarito-Ensenada, en la colonia El Sauzal, sus elementos se trasladaron ahí para ejecutar una orden de cateo otorgada por un juez de Control.
Al cumplimentar la diligencia en el lugar referido, los efectivos hallaron 100 cajas tipo contenedor con hidrocarburo de 72 mil 800 litros de capacidad cada una, 46 remolques tipo cisterna, cada uno con 31 mil litros de hidrocarburo, 19 tractocamiones de diferentes modelos, 12 motobombas de diferentes capacidades, dos remolques tipo oficina y una cisterna con 4 mil litros de urea con un estimado de 7 millones 944 mil litros de hidrocarburo.
En el caso del buque cisterna Challenge Procyon, se reportó que provenía del puerto de Beaumont, Texas, y que traía documentos que indicaban que transportaba aditivos para la fabricación de lubricantes, cuando en realidad llevaba 10 millones de litros de combustible de contrabando.
EL DATO La incautación de 10 millones de litros de hidrocarburos realizada en marzo en Tampico, Tamaulipas, permitió a la Semar identificar el modus operandi.
Contrabando de combustible. La Semar señaló que no tolerará actos de corrupción en los puertos.
Modus operandi del huachicoleo fiscal:
Buques tanque zarpan de Estados Unidos con combustible de baja calidad.
Llegan a puertos mexicanos con documentos que acreditan que traen de carga aditivos para lubricantes, pero en realidad llevan diésel o gasolina.
Al no tener permiso aduanal, quedan varios días fondeando kilómetros del puerto.
Después de varios días, atracan y descargan el combustible sin pagar impuestos en lugares no autorizados para ello.
Ya con el combustible en tierra, abastecen a pipas que los esperan para distribuirlos en varios estados del país.
Autoridades han detectado complicidad entre grupos criminales, agentes navieros, aduanales y empresas mexicanas para burlar la supervisión de las aduanas marítimas.
Manipulación de diversos sistemas, como las válvulas de los buques cisterna.
La Marina endureció la revisión a los procedimientos operativos en los puertos marítimos del país, y a través de la inteligencia naval, para desarticular cualquier red que atente contra la seguridad.
Fuente: Secretaría de Marina (Semar)