Transcripción:
Revocó CNBV autorización a Casa de Bolsa Vector
El 2025 fue un año muy complicado para el sector bancario y de grandes cambios generados por la decisión de Trump de calificar como terroristas a varios grupos criminales mexicanos, lo que se tradujo en reglas más estrictas de supervisión por parte del Departamento del Tesoro y FinCEN, la Red de Control de Delitos Financieros. El 25 de junio, se acusó a tres intermediarios financieros: CIBanco, Intercam y la Casa de Bolsa Vector de realizar presuntas operaciones de lavado de dinero relacionadas con el tráfico ilícito de estupefacientes.
La CNBV anunció que revocó ayer a la Casa de Bolsa Vector su autorización para seguir operando y que fue una decisión de la propia empresa. Vector tenía entre sus principales accionistas a Alfonso Romo, uno de los empresarios y asesores más cercanos de Andrés Manuel López Obrador al inicio de su sexenio.
Los tres: CIBanco, Intercam y Vector ya dejaron de operar y vendieron sus activos. En el caso de CIBanco, que también perdió su licencia y autorización para operar como banco, vendió su negocio fiduciario a Multiva y su cartera automotriz a BanCoppel; Vector vendió su cartera y activos a Finamex. Intercam vendió sus activos a Kapital Bank, pero es el único de los tres que conserva aún su licencia.
La FinCEN acusó a CIBanco, Intercam y Vector sin presentar una sola prueba y sin que las autoridades mexicanas pudieran demostrar que operaban sin irregularidades.
Aunque CIBanco presentó en Nueva York una denuncia en contra de la FinCEN, la retiró horas después.
Los bancos han tenido que reforzar sus sistemas de control y conocimiento del cliente, pero continúa la espada de Damocles, porque son millones las operaciones diarias en transferencias en el sector de comercio exterior y porque Trump declaró al fentanilo como "arma de destrucción masiva".
BANAMEX REGRESA A MANOS MEXICANAS
Hay también buenas noticias en la banca. Hay que destacar que Banamex regresó a manos mexicanas porque se concretó ya la venta del 25% del Grupo Financiero Banamex al grupo de inversionistas encabezado por Fernando Chico Pardo, presidente del Grupo Aeroportuario del Sureste, que pagó 42,000 millones de pesos por este paquete accionario que le da control del Grupo Financiero.
Fernando Chico Pardo asumió ya la presidencia del Grupo Financiero, mientras que permanecerán Manuel Romo como Director General e Ignacio Deschamps como presidente de Banamex.
En el G7, que agrupa a los 7 bancos sistémicos o más grandes del país, habrá ya 3 bajo control de mexicanos: Banorte, Inbursa y Banamex, y los otros 4 en manos extranjeras: HSBC, Santander, Scotiabank y BBVA, que se mantiene como el banco más grande del país porque Banamex pasó al 40º lugar después de separarse de Citi.
En cuanto a la OPI, Citi confirmó que no hay todavía fecha porque dependerá, entre otros factores, de la evolución del mercado, y tampoco se descarta vender paquetes accionarios a otros grupos de inversionistas, aunque el control lo mantendrá Chico Pardo.
CITI: EL BANCO CORPORATIVO DE MÉXICO
También en Citi México hubo cambios con el nombramiento de Luis Brossier como nuevo Director General. Un cambio muy interesante porque Brossier es más abierto a los medios, es optimista sobre el futuro de México y está decidido a consolidar a Citi como el banco corporativo, con la gran ventaja que representa que su banco tenga presencia en 94 países.
Aunque no está en el G7 porque no realiza operaciones de banca de menudeo, México es la 5ª franquicia de Citi a nivel mundial, con una cartera de 9,000 mdp en créditos empresariales, 28,000 mdp en activos y 14,000 mdp en depósitos.
PRECIOS DEL CRUDO PRESIONARÁN FINANZAS
La mezcla mexicana cerró en 53.13 dólares por barril, por la baja de los precios del crudo a nivel internacional. El problema es que en el Paquete Económico 2026 se estableció una meta para la mezcla mexicana de 54.9 dólares por barril, lo que implica que hay un riesgo de que, de continuar esta tendencia a la baja en los precios del crudo, el secretario de Hacienda, Édgar Amador, tenga que realizar en el primer trimestre de 2026 un ajuste en el gasto público, ya de por sí estresado por el estancamiento económico.
Afortunadamente, desde el sexenio de Felipe Calderón, se inició la despetrolización de las finanzas públicas y el gobierno dejó de depender de los ingresos petroleros, por el incremento en las exportaciones, el turismo y, desde luego, las "benditas remesas".
Además, con López Obrador se inició la política de reducir las exportaciones petroleras y buscar una soberanía energética con mayor producción de las refinerías, principalmente de Dos Bocas.
Aún así, de continuar la baja de los precios del crudo y por consecuencia de la mezcla mexicana por debajo de lo estimado en el PEF 2026, obligarían a un ajuste en el gasto.
Al cierre de octubre, los ingresos no petroleros crecieron 5.3% real, mientras que los petroleros cayeron 14.1%.
MARICARMEN CORTÉS