Resumen:
Poco se conoce de los almirantes que están detrás del secretario de Marina Raymundo Morales Ángeles, pero si algo los caracteriza es que quienes ocupan los principales cargos en la dependencia fueron contemporáneos en la Heroica Escuela Naval Militar y han formado un equipo compacto ante la crisis que atraviesan.
Transcripción:
OPINIÓN FUERA DE AGENDA JUAN VELEDÍAZ
Control de daños en la Marina
Poco se conoce de los almirantes que están detrás del secretario de Marina Raymundo Morales Ángeles, pero si algo los caracteriza es que quienes ocupan los principales cargos en la dependencia fueron contemporáneos en la Heroica Escuela Naval Militar y han formado un equipo compacto ante la crisis que atraviesan. A esta generación que ascendió al almirantazgo en los últimos años, con experiencia en mando y responsabilidades operativas, le toca encabezar la "limpia" que entró en marcha al anunciarse el "golpe de timón" tras revelarse el entramado criminal que involucra a altos oficiales de la Armada.
El daño reputacional que implica la sospecha de "encubrimiento" que se cierne sobre el extitular de la dependencia, el almirante Rafael Ojeda Durán, por la acusación contra sus sobrinos políticos -el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y el contralmirante Fernando Farías Laguna, el primero detenido y el segundo prófugo de la justicia- de encabezar una organización criminal que operó en su gestión desde el interior de la institución, ha implicado un cierre de filas y una exhaustiva revisión de las tareas civiles asumidas el sexenio pasado y un "control de daños" ante la exposición pública que ha tenido la institución.
Después del secretario de Marina, el funcionario que más tareas ha tenido en estos días es el jefe de Estado Mayor General de la Armada (EMGA), el almirante José Manuel Salinas Pérez (quien tiene cursos de fuerzas especiales en la escuela Kaibil y en la escuela de Comando del Ejército brasileño), encargado de mantener la relación con el Comando Norte (USNORTHCOM), y llevar el pulso en las evaluaciones de las tareas civiles que se le encomendaron a la dependencia. Muy cerca de Morales Flores está el almirante José Barradas Cobos, subsecretario de Marina, excomandante del sector naval de Dos Bocas, Tabasco y antiguo subjefe operativo del EMGA.
Al interior de la secretaría de Marina y en los mandos navales en las zonas y regiones navales, persiste la idea de que la "sacudida" anunciada el pasado martes 16 de septiembre en el Zócalo capitalino por el almirante Morales Flores en su discurso por el aniversario de la Independencia ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, implica más que una "limpia" el establecimiento de controles más estrictos en las comisiones civiles y medidas internas contra el tráfico de influencias y nepotismo, algo que fue desterrado el sexenio pasado en la gestión del almirante Ojeda Durán.
Uno de los puertos donde la Marina tuvo oficiales comisionados no solo en instalaciones portuarias sino en labores de seguridad pública durante buena parte de la pasada administración fue Colima. Un documento del Centro Regional de Fusión de Inteligencia (CERFI) sobre las causas del incremento de la violencia, llamaba la atención que todos los responsables de la seguridad eran marinos. El contralmirante Domingo Bahena Salgado era el coordinador estatal de la Guardia Nacional, el capitán de navío Manuel Llerandi Ruiz era secretario de Seguridad Pública del estado, el capitán de corbeta José Manuel Zatarain Lizárraga era subsecretario, tres oficiales más estaban al frente de áreas de inteligencia y vigilancia.
Entonces, ¿cómo es que el puerto de Manzanillo quedó en manos de la delincuencia organizada? @velediaz424