Transcripción:
AL MANDO
JAIME NÚÑEZ
Industria automotriz: hora de la verdad del T-MEC
Esta semana México y Estados Unidos entraron en una fase de conversaciones comerciales en el marco de la renegociación del T-MEC. En ese sentido, la industria automotriz, uno de los motores económicos más relevantes del país, enfrenta un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la resiliencia operativa.
El sector aporta cerca de 1.4 por ciento del PIB nacional y más de 20 por ciento del PIB manufacturero, además de millones de empleos directos e indirectos en clústeres regionales que sostienen economías completas. Tuve la oportunidad de platicar con Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), quien reconoció que el nuevo arancel de 25 por ciento, impuesto por Estados Unidos al sector, ha configurado "años atípicos y complicados". Sin embargo, los datos muestran una resiliencia estructural que no debe subestimarse.
A febrero de 2026, la producción cayó 1.8 por ciento anual y las exportaciones 4.4, pero al comparar el primer bimestre con el mismo periodo de 2025, la producción sólo retrocede 0.6 por ciento y las exportaciones incluso crecen 1.4. Las ventas internas, por su parte, avanzan 4.4 por ciento. Este comportamiento sugiere que los fabricantes están administrando cuidadosamente sus envíos a Estados Unidos, aprovechando ventanas logísticas y comerciales ante un entorno volátil. Entonces, lo que se aventura como una desaceleración podría ser, en realidad, una estrategia de ajuste táctico.
A ello se suma la fortaleza del mercado interno, que ha alcanzado niveles no vistos desde 2017, con más de 118 mil unidades vendidas en el primer bimestre del año. Para la AMIA, este momento marca el inicio de una pausa estratégica en cuanto a nuevas inversiones. Los miembros de la asociación están a la expectativa de las señales de certidumbre que emanen de la Secretaría de Economía (SE) al mando de Marcelo Ebrard.
La narrativa oficial sostiene que se logrará un buen acuerdo, pero la industria necesita certidumbre para sostener los flujos de capital vinculados al nearshoring, una tendencia que ha reposicionado a México como hub manufacturero global. El desafío que se aventura es mayúsculo. El país llega a esta revisión con cadenas de valor consolidadas, pero enfrenta un modelo comercial estadounidense que ha dejado de ser predecible de la mano de Donald Trump.
La resiliencia ha sido fundamental para sostener los clústeres industriales que generan bienestar en diversas regiones, pero la resistencia tiene límites si no se logra una negociación que elimine las medidas punitivas sobre el acero y el aluminio. Momento clave que definirá si la industria automotriz deberá rediseñar su estrategia ante un socio que apuesta por el proteccionismo; una prueba de fuego donde la resiliencia del sector y la pericia en la mesa de negociación determinarán el ritmo de nuestra maquinaria económica.
El país llega a esta revisión con cadenas de valor consolidadas, pero enfrenta un modelo comercial estadounidense que ha dejado de ser predecible de la mano de Donald Trump.
JAIME_NP@YAHOO.COM / @JANUPI