Política Confidencial


Resumen:

Cuauhtémoc Blanco en la plenitud del poder. Lo que se vio en el Estadio Azteca fue más bien una escena de privilegio puro. Aunque la jefa de Gobierno, Claudia Brugada, había dejado claro que no habría estacionamiento para el partido, siempre hay excepciones cuando se trata de figuras "especiales". Y ahí apareció el diputado Cuauhtémoc Blanco, no caminando como el resto de los mortales, sino a bordo de una camioneta de lujo, de esas que rondan los 3 millones de pesos. Hasta ahí, podría ser solo una entrada llamativa... de no ser por un detalle que levantó más de una ceja: el vehículo circulaba sin placas. Sin filas, sin restricciones y sin mayor problema, el exfutbolista accedió directo al estadio, como en sus mejores tiempos... pero ahora no en la cancha de césped, sino en la cancha del poder. Porque en la 4T, dicen, no todos los accesos son iguales. Y hay quienes, simplemente, juegan con reglas distintas.

Transcripción:

Cuauhtémoc Blanco en la plenitud del poder. Lo que se vio en el Estadio Azteca fue más bien una escena de privilegio puro. Aunque la jefa de Gobierno, Claudia Brugada, había dejado claro que no habría estacionamiento para el partido, siempre hay excepciones cuando se trata de figuras "especiales". Y ahí apareció el diputado Cuauhtémoc Blanco, no caminando como el resto de los mortales, sino a bordo de una camioneta de lujo, de esas que rondan los 3 millones de pesos. Hasta ahí, podría ser solo una entrada llamativa... de no ser por un detalle que levantó más de una ceja: el vehículo circulaba sin placas. Sin filas, sin restricciones y sin mayor problema, el exfutbolista accedió directo al estadio, como en sus mejores tiempos... pero ahora no en la cancha de césped, sino en la cancha del poder. Porque en la 4T, dicen, no todos los accesos son iguales. Y hay quienes, simplemente, juegan con reglas distintas.

En Apaseo el Alto, Guanajuato, no solo faltan cuentas claras... ahora también falta el tesorero. En los pasillos del gobierno municipal corre una versión que ya dejó de ser rumor para convertirse en escándalo: Jaime Aguirre Mejía, encargado de las finanzas públicas, simplemente desapareció... y no precisamente con las manos vacías. La propia administración local encendió las alarmas al reconocer que el funcionario "no se ha presentado a trabajar", mientras crecen las sospechas de que habría salido con millones de pesos del erario bajo el brazo. Dicen que no pidió licencia, no dejó recado y, por lo visto, tampoco intención de regresar. Un caso donde la ausencia no solo preocupa por lo político, sino por lo que podría haber en el faltante.