Transcripción:
ARGUMENTAN SEGURIDAD
En Jerusalén, guerra trastoca Semana Santa
El gobierno de Israel impidió, de forma temporal, la celebración de la misa por Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro
POR ENRIQUE SÁNCHEZ E ISABEL GONZÁLEZ
El conflicto bélico entre Israel e Irán provocó que, por primera vez en siglos, a las máximas autoridades de la Iglesia católica se les negara el derecho de celebrar la misa del Domingo de Ramos desde la basílica del Santo Sepulcro, aunque la restricción fue levantada, luego de la condena de países como España, Francia e Italia.
Ayer, la policía israelí impidió el ingreso a la basílica del Santo Sepulcro al cardenal Pierbattista Pizzaballa y al padre Francesco Ielpo cuando se dirigían al recinto para celebrar la misa del Domingo de Ramos.
Luego de que los custodios de Tierra Santa emitieran un pronunciamiento en el que calificaron la prohibición como una decisión "apresurada y errónea", el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio a conocer que dio instrucciones para que se le concediera al cardenal Pizzaballa acceso total e inmediato al recinto religioso.
"La guerra no borrará la resurrección. El dolor no extinguirá la esperanza", dijo Pizzaballa en la misa que celebró en la iglesia de Todas las Naciones, también conocida como basílica de Getsemaní, en el Monte de los Olivos.
En México, la Iglesia católica alzó la voz en contra de lo que consideró una violación a la libertad religiosa. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) manifestó su rechazo a que la religión sea utilizada en medio del conflicto bélico que se desarrolla en Oriente Medio.
“LA PRIMERA VEZ EN SIGLOS” QUE LO IMPIDEN
ISRAEL CEDE, TRAS BLOQUEO A PATRIARCA EN JERUSALÉN
Netanyahu y autoridades israelíes autorizaron al cardenal Pierbattista Pizzaballa ingresar a la iglesia del Santo Sepulcro luego de impedirle realizar ahí la tradicional misa de Domingo de Ramos
POR ENRIQUE SÁNCHEZ E ISABEL GONZÁLEZ
Israel afirmó que el Patriarca Latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, tendrá acceso inmediato a la iglesia del Santo Sepulcro, luego de que la policía le impidiera celebrar allí la misa del Domingo de Ramos al alegar motivos de seguridad.
"He dado instrucciones a las autoridades competentes para que concedan al cardenal Pierbattista Pizzaballa acceso total e inmediato a la basílica del Santo Sepulcro", escribió en X el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Además, autoridades de Jerusalén anunciaron la aprobación de un "plan de oración limitado" en la iglesia del Santo Sepulcro, a fin de permitir a todas las confesiones cristianas la libertad de culto.
La policía israelí impidió el ingreso a la basílica del Santo Sepulcro al cardenal Pierbattista Pizzaballa y al padre Francesco Ielpo cuando se dirigían al recinto para celebrar la misa del Domingo de Ramos.
Los custodios de Tierra Santa emitieron un pronunciamiento en el que calificaron la prohibición como una decisión "apresurada y errónea" debido a que Pizzaballa e Ielpo fueron detenidos cuando "procedían sin ninguna característica de procesión o acto ceremonial", según Vatican News.
La restricción se convirtió en "la primera vez en siglos" que a las máximas autoridades de la iglesia católica se les negó el derecho de celebrar la misa del Domingo de Ramos desde la basílica del Santo Sepulcro, enfatizó la agencia.
El gobierno de Israel aclaró que la cancelación de actividades en Jerusalén se debe al riesgo de impacto de misiles lanzados por Irán en el contexto del conflicto bélico con este país desde el 28 de febrero.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, informó que luego del incidente en que no se permitió el ingreso del cardenal Pizzaballa, se comunicó telefónicamente con él para expresarle su "profundo pesar por el lamentable incidente". "Reafirmé el compromiso del Estado de Israel con la libertad religiosa para todas las confesiones", informó.
"La guerra no borrará la resurrección. El dolor no extinguirá la esperanza", dijo Pizzaballa en la misa que celebró en la iglesia de Todas las Naciones, también conocida como basílica de Getsemaní, en el Monte de los Olivos. "Hoy no llevamos palmas en procesión. En su lugar, llevamos la cruz", agregó.
El presidente del gobierno español Pedro Sánchez, la primera ministra italiana Giorgia Meloni, y el presidente francés Emmanuel Macron, condenaron el incidente, al que calificaron por separado como "un ataque injustificado a la libertad religiosa" y señalaron una "preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén".
Desde que estalló la guerra en Oriente Medio, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones de más de 50 personas, incluidas las que tienen lugar en sinagogas, iglesias y mezquitas.
Luego de que se le negara el acceso al Santo Sepulcro, el cardenal Pizzaballa ofició una misa desde la basílica de Getsemaní.