Entiéndanle


Resumen:

Trump lanza bombas y luego anuncia tregua, queriéndose anotar una victoria; en México, la narcoviolencia podría justificar acciones de EE. UU.

Transcripción:

Trump lanza bombas y luego anuncia tregua, queriéndose anotar una victoria; en México, la narcoviolencia podría justificar acciones de EE. UU.

Entiéndanle.

Irán lanza misiles contra bases norteamericanas en Qatar e Irak, y los mercados bursátiles subieron... y el crudo bajó. El índice Dow subió casi un uno por ciento, mientras que el petróleo bajó un 11.2 por ciento, a solo dólares el barril de crudo ligero. Esto ocurrió cuando todo el mundo esperaba lo opuesto: que el bombardeo de Estados Unidos sobre las instalaciones nucleares de Irán dispararía una escalada grave del conflicto en el Oriente Medio.

La respuesta de Irán implicaría una ampliación -o inicio- del conflicto entre los dos países, de pronóstico reservado. Sin embargo, los mercados lo interpretaron como una respuesta simbólica e inefectiva de Irán, realizada para salvar el ego ante su propia población y el mundo musulmán. Y, efectivamente, poco después, el presidente Trump estaba anunciando que había un acuerdo de "cese al fuego" entre Israel e Irán.

Incluso existen especulaciones respecto a que el desarrollo del conflicto puede llevar a un cambio de régimen en Irán que nulificaría el mando del Ayatolá Jamenei, fundamentalista que, igual que nuestro Ayatolá Tropical, ha "transformado" a Irán: de ser una nación próspera, la ha regresado a la Edad de Piedra. De concretarse este inesperado resultado, querrá decir que el presidente Donald Trump se apuntará un triunfo personal ante sus fundamentalistas republicanos y ante la opinión pública norteamericana. ¡Logró la paz en el Medio Oriente! Aunque, en estos temas, una chispa inesperada proveniente de cualquiera de las partes puede generar una reactivación del conflicto.

Trump se encargará de cacarear sus logros y alimentar su considerable ego. La pregunta que nos debemos hacer es: si Trump estuvo dispuesto a arriesgar el inicio de una III Guerra Mundial lanzando sus bombas contra Irán, ¿qué no estará dispuesto a hacer en México contra los cárteles y aquellos que les ayudan? Como mínimo, este escribano de banqueta no espera algo menos que incrementadas exigencias al gobierno mexicano para que "haga algo" contra los criminales de los cárteles, que se muestran desafiantes ante nuestro gobierno frente a las sanciones que en su contra ha emprendido el mismo lanzabombas que ha dicho que los quiere erradicar. No sorprendería entonces que del cielo les caiga un mensaje bastante claro por parte del gobierno norteamericano.

Sin pretender halagar o criticar a nadie, casi la única cosa buena que está haciendo el gobierno federal es intentar meter orden en el huachicoleo, la extorsión, la corrupción aduanera y la violencia de los grandes grupos criminales. Queda claro que este gobierno pretende demostrarle al ídem vecino que hace su parte, y que reconoce la necesidad de imponer la paz y el orden en muchas de nuestras comunidades, en las que las instituciones locales han sido rebasadas por los grupos criminales, ya sea vía la corrupción o la violencia. Esta última ha quedado claramente demostrada con la racha de asesinatos de alcaldes que hemos padecido, y el relativo éxito del secretario García Harfuch en aprehender a algunos de los autores materiales, aunque aún no se ha hecho justicia con los capos que ordenan las ejecuciones.

De no intensificar nuestro gobierno su combate a los cárteles y la violencia y delincuencia que estos desatan, seguro ello servirá de pretexto a los vecinos del norte para hacer sentir su pesada mano contra quienes generan y controlan el tráfico de estupefacientes -sobre todo fentanilo- hacia EE. UU. Supuestamente, existe ya un grupo de élite mexicano, operando desde El Paso, Texas, que, con inteligencia, asesoramiento y respaldo táctico norteamericano, opera para ubicar y neutralizar a los "generadores de violencia". Esto como parte de un acuerdo entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump.

Si es así, qué bueno; salvaguarda nuestra soberanía y conforma una clara disposición de colaborar con los vecinos en la obtención de una meta común: frenar a los cárteles, su violencia y su intervención directa en una amplia gama de delitos que dañan gravemente a las sociedades en ambos lados de la frontera.

MANUEL J. JÁUREGUI