Productores de maíz pactan con Gobierno y retiran bloqueos


Resumen:

ACEPTAN APOYO DE 950 PESOS

Transcripción:

ACEPTAN APOYO DE 950 PESOS

Productores de maíz pactan con Gobierno y retiran bloqueos

IRAPUATO. Agricultores del Bajío recibirán un apoyo de 950 pesos por cada tonelada de grano que siembren, con lo que se puso fin a los bloqueos carreteros que desde el lunes paralizaron decenas de carreteras en Guanajuato, Michoacán y Jalisco. Los recursos, que entregarán los gobiernos de los estados y la Federación, beneficiarán a unos 90 mil productores de la región, dijo durante la mañanera Julio Berdegué, secretario de Agricultura.

BENEFICIARÁ A 90 MIL CAMPESINOS DEL BAJÍO

Gobierno acuerda dar 950 pesos por tonelada de maíz

Los agricultores aceptaron la oferta, con lo que liberaron los bloqueos carreteros que mantenían en Jalisco, Guanajuato y Michoacán

IRAPUATO. Productores de maíz del Bajío aceptaron la oferta del gobierno federal que les brindará, junto con los gobiernos estatales, un apoyo de 950 pesos por cada tonelada de grano que siembren, con lo que se puso fin a los bloqueos carreteros que desde el lunes paralizaron decenas de carreteras en Guanajuato, Michoacán y Jalisco.

"Entre los gobiernos de los estados y la Federación, sumaremos recursos para dar un apoyo de 950 pesos por tonelada de maíz. Este es el acuerdo para los productores del Bajío, quiero enfatizar.

Apoyaremos en esa región a alrededor de 90 mil productores", dijo ayer durante la conferencia mañanera Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

La Federación, dijo, aportará 800 pesos de este apoyo por tonelada de maíz y los gobiernos de Guanajuato, Michoacán y Jalisco pondrán los otros 150, que serán destinados a agricultores que siembren un máximo de 20 hectáreas y produzcan hasta 2,200 toneladas del grano.

Con este acuerdo, firmado a las 2:00 de la mañana de ayer, los campesinos inconformes comenzaron a liberar las carreteras que mantenían bloqueadas en el Bajío, principalmente en Guanajuato. Sin embargo, tomó la mayor parte del día su reapertura, pues algunas organizaciones campesinas no estaban de acuerdo con lo pactado.

La principal demanda de los agricultores era fijar el precio de garantía del maíz en siete mil 200 pesos por tonelada, pero la oferta del gobierno, dada a conocer el lunes, era de seis mil 50, lo cual fue considerado insuficiente por los inconformes, lo que provocó el recrudecimiento de las protestas durante el martes, paralizando la industria, escuelas y transporte en Guanajuato y algunos estados vecinos.

Las plantas de General Motors en Silao y Nissan en Aguascalientes, que reciben la mayor parte de su proveeduría de Guanajuato, se fueron a paro técnico por la falta de movilidad para sus empleados e insumos. Sin embargo, tras los acuerdos firmados ayer entre campesinos y gobierno, llamaron a sus empleados a retomar actividades.

Al corte de la una de la tarde de ayer, 19 carreteras permanecían con bloqueos totales o parciales en Guanajuato, que fueron liberados por la tarde.

Además del apoyo económico a los campesinos, Julio Berdegué anunció la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, un nuevo mecanismo que busca definir precios de referencia y promover acuerdos directos entre productores y compradores.

"El sistema servirá para ordenar el mercado, definir precios justos y promover acuerdos de comercialización que den certeza a los productores", explicó Julio Berdegué, al detallar que la iniciativa responde al desplome del precio internacional del grano, que pasó de 21 pesos por kilo a niveles significativamente menores debido a la sobreoferta nacional.

De acuerdo con el titular de la Sader, la cosecha de maíz de este año es el doble o más que la del año pasado, lo que provocó una caída significativa en los precios y un creciente descontento entre los agricultores.

Asimismo, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, se lanzará el programa "Crédito Cosechando Soberanía", dirigido a pequeños y medianos productores para que obtengan financiamiento con una tasa de interés anual del 8.5 por ciento, además de seguros agrícolas preferenciales.

Las negociaciones no incluyeron un precio de garantía fijo, ya que el gobierno federal continúa en pláticas con las empresas harineras, los grandes compradores de maíz, para que ofrezcan un mejor precio por tonelada. Sin embargo, exhortó a los campesinos a buscar "el mejor precio posible" dentro del nuevo esquema de comercialización.

"Los productores nos dijeron que no quieren que fijemos un precio, porque ellos tienen la expectativa de que en estas mesas de conversación que vamos a instalar, a partir de ya, puedan todavía empujar un poco el precio", dijo Berdegué.

Representantes campesinos señalaron que las mesas de diálogo no han terminado, pues quedan pendientes temas como las concesiones en la Ley de Aguas Nacionales, con los cuales no están de acuerdo, y los precios del trigo.

Los agricultores pidieron fijar el precio de garantía del maíz en siete mil 200 por tonelada, pero no se incluyó en el acuerdo porque aún falta negociar con las harineras.

Julio Berdegué, titular de la Sader.

"Los estados y la Federación sumaremos recursos para dar un apoyo de 950 pesos".