Resumen:
La gestión de María Elena Álvarez-Buylla al frente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conahcyt) ha estado marcada por una serie de controversias y promesas no cumplidas.
Desde su nombramiento por el presidente, Álvarez-Buylla ha impuesto una visión ideológica en la institución, calificando a la ciencia como "neoliberal".
Entre los episodios más destacados se encuentran su intento fallido de encarcelar a 31 investigadores, acusados por la Fiscalía General de la República de delitos como delincuencia organizada y peculado.
Además, la promesa de fabricar ventiladores 100% mexicanos durante la pandemia, basada en un diseño extranjero y con piezas importadas, así como el desarrollo de la vacuna "Patria", sustentada en tecnología extranjera, han generado críticas y desconfianza en la gestión de Conahcyt.
El doctor Krchenovich ha tenido que intervenir para aclarar el futuro de la vacuna, que aún no ha sido distribuida.
Transcripción:
¿A ver qué pasó con el Conahcyt? El Consejo Nacional de Ciencias, Ciencia y Tecnología, Conciencia Nacional, ahora es Conahcyt, con H, porque se puso la palabra humanista. Desde su llegada de María Elena Álvarez-Buylla como directora ECONACYT, nombrada por el presidente, impuso una visión ideológica que calificó, dijo, hemos venido viviendo una ciencia, no sé cómo podría calificar eso, la verdad que yo que no soy especialista en el tema, pero mucho tiempo trabajé en una universidad que echaba por delante el conocimiento científico como eje, como es la Universidad Autónoma Metropolitana, a nadie se le ocurrió decir algo así como ciencia neoliberal. Sí hablaba de diferentes corrientes, pero como tal eran corrientes ideológicas, no corrientes como lo planteó la señora Álvarez-Buylla. Su gestión dejó episodios que marcaron un descrédito al paso del tiempo para Conahcyt, porque mucho de lo que dijo no pasó. Por ejemplo, intentó meter a la cárcel a 31 investigadores acusados por la Fiscalía General de la República por supuesta delincuencia organizada, operación con recursos de procedencia ilícita y peculado, y no pasó, no los mintió y al contrario, les hizo la vida de cuadritos, eso sí, si eso trataba. Luego está la promesa incumplida de fabricar ventiladores 100 % mexicanos durante la pandemia, basados en un diseño extranjero y con piezas importadas. Una vacuna llamada Patria, presentada como desarrollo nacional, pero sustentada en tecnología extranjera y que hasta la fecha sigue sin llegar. Ha tenido que aparecer el doctor Krchenovich para decirnos qué es lo que va a pasar con esa honorable vacuna.