Transcripción:
En plena Cuaresma, escasea el agua en La Nueva Viga
A pesar de que en estas fechas repunta la actividad en el mercado de pescados y mariscos ubicado en la alcaldía Iztapalapa, los comerciantes denuncian que el problema de la falta de líquido ha crecido desde hace 20 días. Esta situación los obliga a contratar pipas, por las que pagan hasta mil 700 pesos, e incluso compran garrafones para mantener en buenas condiciones sus productos y limpiar los locales.
"No nos podemos quedar sin agua, el negocio necesita por lo menos 60 litros diarios", señala una locataria, mientras otro sostiene que el servicio a través de la red solo se tiene dos o tres días a la semana.
LA ESCACEZ CON PIPAS Y GARRAFONES
Los locatarios de La Nueva Viga enfrentan severa escasez de agua desde hace 20 días. Buscan a toda costa mantener en buenas condiciones pescados y mariscos, así como limpios sus locales. Semana Santa y diciembre son las épocas en las que más la padecen.
En plena temporada de Cuaresma, cuando hay un incremento en la venta de pescados y mariscos, comerciantes del mercado La Nueva Viga, ubicado en Iztapalapa, se quejaron de que el problema de la falta de agua se ha incrementado desde hace 20 días, situación que los ha obligado a contratar pipas, por las cuales han pagado hasta mil 700 pesos, o comprar garrafones de agua para mantener en buenas condiciones sus productos y limpios sus locales.
Beatriz Pérez, de Grupo GB, expresó que "la poca agua que llega la dividen entre las bodegas y la administración no nos dice nada al respecto, por lo que hay necesidad de comprar garrafones y gastar diariamente 80 pesos mínimo, o contratar pipas por las que hemos pagado hasta mil 700 pesos. No nos podemos quedar sin agua, el negocio necesita por lo menos 60 litros diarios."
Martín Hernández, de la pescadería El Zurdo, ubicada en el andén A, se quejó del aumento en la tarifa del agua, que ha subido más del doble, cuando el líquido constantemente escasea. "En enero se pagaron 3 mil 500 pesos y en marzo 2 mil 800, cuando nuestros consumos eran de mil 200 o de mil 500 pesos. Antes sí había incremento, pero era mínimo en comparación con este."
Además, detalló que a este gasto extra se suma tener que comprar garrafones y el tiempo que se pierde en ir por ellos, porque el agua solo llega dos o tres días a la semana.
Otros comerciantes han optado por economizar almacenando el agua que pueden reutilizar, como el caso del negocio Hermanos Vázquez. "Tratamos de guardar el agua cuando cae o la que se va deshielando del pescado, la más que podamos, pero aún así hay ocasiones en que se requiere comprar garrafones, y en una semana podemos gastar alrededor de 200 pesos."
Dijo que en las temporadas de gran afluencia de clientes, como en Semana Santa y diciembre, es cuando más falta hace el agua.
El problema es añejo
Otros permisionarios aseguraron que la escasez de líquido es un problema que dura al menos 20 años, por lo que están acostumbrados a conseguirlo, por ejemplo, en domicilios que les venden botes de agua, expresó Cindy del Carmen, de la pescadería La Güera.
El encargado del negocio Cavimar indicó que no se tiene el suministro de agua suficiente que requiere el negocio, "porque es un trabajo en el que se ocupa bastante por salubridad, ya que debemos hacer aseo cada cierto tiempo, y solo muy de repente nos ayudan con pipas de agua."
Los locatarios del mercado de pescados y mariscos La Nueva Viga enfrentan desabasto de agua, por lo que tienen que comprarla para mantener limpio su producto y su local.