Hacia Una Cultura de la Paz // En familia con "AMLO"


Resumen:

No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague.

AMLO por fin dio su último informe de gobierno en el Zócalo de la Ciudad de México, el cual no fue muy distinto a escuchar una de sus tantas mañaneras que ha dado a lo largo -muy largo- de este sexenio. Lastimosamente, cada día fuimos espectadores de un sinfín de ocurrencias, vergüenzas, mentiras, amenazas y manipulaciones en su "show matutino". Su protagonista, en lugar de engrandecer a la nación y a todos sus habitantes, lo único que hizo fue conducir al país hacia un camino sombrío, incierto y alarmante, sobre todo estos días con la reforma al Poder Judicial. En el Zócalo, frente a miles de personas, el Presidente dijo, -cómo es su costumbre-, datos falsos y distorsionados. Jugó con la gente como si fuera un show de circo, donde AMLO era el ilusionista y domador de "bestias" al mismo tiempo.

Transcripción:

No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague.

AMLO por fin dio su último informe de gobierno en el Zócalo de la Ciudad de México, el cual no fue muy distinto a escuchar una de sus tantas mañaneras que ha dado a lo largo -muy largo- de este sexenio. Lastimosamente, cada día fuimos espectadores de un sinfín de ocurrencias, vergüenzas, mentiras, amenazas y manipulaciones en su "show matutino". Su protagonista, en lugar de engrandecer a la nación y a todos sus habitantes, lo único que hizo fue conducir al país hacia un camino sombrío, incierto y alarmante, sobre todo estos días con la reforma al Poder Judicial. En el Zócalo, frente a miles de personas, el Presidente dijo, -cómo es su costumbre-, datos falsos y distorsionados. Jugó con la gente como si fuera un show de circo, donde AMLO era el ilusionista y domador de "bestias" al mismo tiempo.

Ejemplo de ello fue la consulta express de "escuelita" de voto a mano alzada que hizo para saber la opinión de los asistentes sobre la tan "alarmante" reforma que se encuentra en votación en el Congreso. ¿Quién quiere elegir a los jueces y magistrados?, preguntó. Yo, yo, yo, gritó la gente. Resaltó en su discurso que: "En México ya no dominaba la oligarquía, sino que existía un gobierno democrático cuya prioridad eran los pobres". Pobres de los que creyeron que sus palabras fueron ciertas, más allá de solo engancharlos, manipularlos y hacerles pensar que todo iba bien. Una cosa es lo que él dijo, la otra, los datos verídicos y tangibles.

Las dinámicas de las mañaneras y de su último informe de gobierno me recordaron al famoso espectáculo de "En familia con Chabelo" que se transmitió por 48 años en punto de las 7:00 am en el Canal de las Estrellas. Fue imposible no encontrar semejanzas entre ambos eventos matutinos. Este "cuate" llegó a ser considerado "inmortal", así como mucha gente consideró a AMLO también, sobre todo, como un redentor. En el programa de las "Estrellas", seguido tocaban alguna pieza musical al inicio; AMLO también puso música y hasta cantó las canciones: "No se va", de Grupo Frontera; "Los Caminos de la vida", de La Tropa Vallenata; "Así Fue", de Juan Gabriel, y "Ya supérame", de Grupo Firme, entre muchas otras más.

El programa de las "Estrellas" tenía la dinámica de "El juego de las preguntas" entre el público y Chabelo. En la Mañanera, acaecía una dinámica parecida, pero las respuestas muy a menudo eran ambiguas, falsas, engañosas y burlescas. Chabelo a menudo tenía invitados especiales: un cantante o un animador cómico que realizaba su espectáculo dentro del programa. AMLO también tuvo bastantes invitados de ambas categorías. Luego estaba la dinámica de "los chiquillos y las chiquillas", con segmentos en forma de sketches cómicos interpretados por infantes, adultos y hasta el propio Chabelo. Imposible olvidar la actuación de Ana María Prieto Hernández, quien bailó y cantó en el Palacio Nacional dando más pena que información. La actuación de esta mujer fue mejor que cualquiera de Chabelo.

Es muy triste la incertidumbre en la que nos encontramos y vernos sometidos a un autoritarismo que ha logrado polarizar al país. Queda mucho por reflexionar sobre cómo es que llegamos a este punto, donde incluso la oposición y sus representantes piensan más en ellos mismos que en los demás.