Resumen:
El gasto en pensiones (tanto contributivas como no contributivas) del gobierno federal superó el billón de pesos en el primer semestre de 2025, lo que significa que el gobierno gastó más en pensiones que en educación y salud juntos.
Esta situación, que ya lleva cuatro años (desde 2022), ha generado que, del 2018 al 2024, la pobreza entre las personas de 65 años o más se redujera en casi un 30%, pero al mismo tiempo han aumentado las carencias en salud y educación.
Transcripción:
El gasto en pensiones (tanto contributivas como no contributivas) del gobierno federal superó el billón de pesos en el primer semestre de 2025, lo que significa que el gobierno gastó más en pensiones que en educación y salud juntos.
Esta situación, que ya lleva cuatro años (desde 2022), ha generado que, del 2018 al 2024, la pobreza entre las personas de 65 años o más se redujera en casi un 30%, pero al mismo tiempo han aumentado las carencias en salud y educación.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y de la consultora Integralia, el gasto en pensiones durante enero-junio de 2025 fue de 1.011 billones de pesos, un incremento del 75% en términos reales desde 2018.
De ese total gastado en el primer semestre de 2025, 778,202 millones de pesos se destinaron a pensiones contributivas y los otros 233,345 millones a las no contributivas.
Mientras tanto, en ese mismo periodo, el gobierno gastó solo 853,000 millones de pesos en educación y salud juntos.
De hecho, 2025 es el cuarto año consecutivo en el que el gobierno gasta más en pensiones que en educación y salud.
Carlos Ramírez, socio consultor de Integralia, explicó que el crecimiento en el gasto en pensiones en los últimos años se debe principalmente a un incremento en el rubro de las pensiones no contributivas.
Recordó que durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, la Pensión Universal de los Adultos Mayores (PUAM) se universalizó para todas las personas a partir de que cumplieran 65 años, y además se incrementó el monto del apoyo, lo que elevó con el paso de los años el costo de dicho programa social.
Por ello, del 2018 al 2025, el gasto en pensiones no contributivas se multiplicó por nueve: en el primer semestre de 2018, el gobierno solo gastó 25,319 millones de pesos en no contributivas, y para 2025 ese gasto se disparó a 233,345 millones de pesos.
Las pensiones contributivas son aquellas en las que el pensionado tuvo que aportar durante su vida laboral una parte de su salario a los institutos de seguridad social para financiar sus pensiones o las de otros jubilados.
Mientras que las pensiones no contributivas son aquellas en las que quien las recibe no tiene que aportar ninguna cuota de su salario, y que son financiadas en su totalidad por el gobierno, como la PUAM.
En el caso de las pensiones contributivas, el gasto creció un 41% del 2024 al 2025. La mayor parte de este gasto en pensiones contributivas se debe a las pensiones de las generaciones de transición, tanto del IMSS, ISSSTE, Pemex y otras instituciones con pasivo pensionario.
Se reduce pobreza, pero hay más carencias en educación y salud. De acuerdo con la Medición de la Pobreza Multidimensional elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la pobreza entre la población de 65 años y más se redujo en un 28.5%.
"Esta reducción de la pobreza entre los adultos mayores se explica, en buena medida, por la Pensión Universal de los Adultos Mayores", destacó el consultor de Integralia.
Mientras tanto, la carencia por acceso a los servicios de salud pasó de afectar al 16.2% de la población en 2018 a un 34.2% en 2024, mientras que el rezago educativo pasó de afectar al 19% de la población en 2018 a un 18.6% en 2024.
Ramírez dijo que si hay igual o más carencias en salud y educación, la razón es muy sencilla: el Estado no tiene suficiente dinero para garantizar estos derechos a la población y mantener el pasivo pensionario del país.
"Estamos en una trampa muy peligrosa en la que estamos sacrificando el mediano y largo plazo al no invertir en educación para los jóvenes y servicios de salud para toda la población, a cambio de resultados en el corto plazo, que son precisamente esta reducción en la pobreza de los adultos mayores por las pensiones", opinó el especialista en pensiones.
Gasto en pensiones seguirá creciendo. Finalmente, Carlos Ramírez advirtió que el gasto en pensiones del gobierno federal seguirá creciendo aproximadamente en las siguientes dos décadas, hasta que los pensionados de las generaciones de transición comiencen a disminuir.
Añadió que, mientrasno haya suficientes recursos para incrementar el gasto en educación y salud, lo más seguro es que la tendencia de los últimos cuatro años -en que el gobierno gasta más en pensiones que en esos dos rubros juntos- continuará e incluso empeorará.
"El problema es que no hay una salida clara a esta trampa en la que nos encontramos: o elevamos los ingresos del gobierno mediante una reforma fiscal, con el costo político que ello implicaría, o mediante endeudamiento, o por el contrario, nos quedamos como estamos", dijo.
No descartó que si la situación continúa como hasta ahora, el gasto en salud y educación no solo se mantenga plano (sin crecimiento) en los próximos años, sino que incluso podría comenzar a descender, mientras que el gasto en pensiones inevitablemente seguirá en aumento por el envejecimiento poblacional.
Del 2018 al 2025, el gasto en pensiones no contributivas se multiplicó por nueve: en el primer semestre de 2018, el gobierno gastó 25,319 millones de pesos y para 2025 ese gasto se disparó a 233,345 millones de pesos.
Esta reducción de la pobreza entre los adultos mayores se explica, en buena medida, por la Pensión Universal de los Adultos Mayores.
Carlos Ramírez, socio consultor de Integralia.
Mayores desembolsos. El crecimiento en el gasto en pensiones en los últimos años se explica principalmente por un incremento en el rubro de las pensiones no contributivas.