Transcripción:
OPINIÓN
EL ESPECTADOR
HIROSHI TAKAHASHI
Finsus, o tras las huellas de CI Banco
Registros públicos en México y Estados Unidos documentan que directivos de CI Banco mantuvieron participación en empresas de transmisión de dinero y cambio de divisas mientras desempeñaban funciones en la institución financiera, al tiempo que integrantes de sus familias fueron incorporados en posiciones clave dentro de Financiera Sustentable de México (Finsus), entidad que actualmente busca obtener una licencia de banca múltiple.
La información consultada por este reportero señala que Finsus comparte accionistas, directivos y oficinas con CI Banco, además de acumular junto con este último 55 sanciones impuestas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), relacionadas con deficiencias en materia de prevención de lavado de dinero. A partir de estos datos, se identificó una estructura en la que familiares directos de exdirectivos participan en la toma de decisiones de la financiera.
De acuerdo con los registros, Norman Hagemeister Rey, yerno de Jorge Rangel de Alba Brunel, preside el Consejo de Finsus, mientras que Patrick Hagemeister Rey funge como suplente. Ambos están vinculados por matrimonio con integrantes de la familia Rangel de Alba, propietaria de CI Banco. Asimismo, Xavier Osio Buch, hijo de Luis Miguel Osio Barroso —ex vicepresidente ejecutivo de CI Banco—, ocupa cargos como consejero suplente, vocal en comités de riesgos y crédito, y forma parte del grupo autorizado para transacciones superiores a cien millones de pesos.
Los documentos también refieren que, de manera paralela, algunos de los directivos mantuvieron participación en empresas relacionadas con transmisión de dinero. Luis Miguel Osio Barroso fue presidente de Sacbe Payments Inc. en Florida, registrada como transmisor de dinero, mientras que Sacbepayments de México cuenta entre sus accionistas con Teresita Plascencia Reyes y tiene como apoderado a Norman Hagemeister Rey.
Adicionalmente, Salvador Arroyo Rodríguez, cofundador de CI Banco y presidente de su Comité de Auditoría, operó durante varios años IFMX International Money Exchange Corp., una casa de cambio en Texas y Delaware. Por su parte, el propio Jorge Rangel de Alba aparece como manager de RALPayments LLC en Texas, entidad sin registro ante FinCEN como transmisor de dinero.
Los registros también ubican a Roberto Pérez Estrada, secretario corporativo de CI Banco, en estructuras corporativas relacionadas con estas empresas en Estados Unidos. De acuerdo con información pública, su nombre ha sido mencionado en señalamientos mediáticos sin que existan sentencias firmes en su contra, por lo que prevalece la presunción de inocencia.
La información indica que estas relaciones y participaciones no habrían sido del conocimiento de diversos actores vinculados con la institución financiera. Actualmente, la investigación continúa con base en registros oficiales de distintas jurisdicciones.
PVC, UN TEMA ÁRIDO
En momentos en que el discurso oficial busca fortalecer la producción nacional, impulsar la industria local y generar empleo, entre otros, la industria transformadora de PVC poco visible para el público, pero indispensable en sectores de la construcción, agroindustria y de obra pública, por mencionar algunos, comienza a observar con preocupación un escenario que parece ir en sentido contrario.
El problema no es uno solo, aquí influyen varios factores que elevan la presión sobre las más de 300 empresas dedicadas a la transformación de esta resina termoplástica, donde también están en juego 35 mil empleos directos, vinculados a su actividad.
Por un lado, el mercado internacional de resinas plásticas vive semanas de volatilidad, con precios que han registrado aumentos cercanos al 30 por ciento, mientras que el PVC (insumo clave para los transformadores) subió alrededor de 20 por ciento en solo un mes, derivado a la inestabilidad en los precios del petróleo tras la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán.
A este contexto global se suma un elemento adicional que impacta directamente al mercado mexicano, luego de que el pasado 24 de marzo se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) una cuota compensatoria preliminar de 631 dólares por tonelada de PVC proveniente del socio comercial del norte, cifra que, en la práctica, para los transformadores implica un incremento en costos que supera el 70 por ciento, con un efecto inmediato en su capacidad de producción.
Pero el desafío no termina ahí y es que, el sector ha sido afectado por las crecientes importaciones de productos a precios entre 30 y 50 por ciento menores al mercado mexicano, con esta medida la industria nacional simplemente no puede competir.
hiroshi@oem.com.mx