Macaverso // Viernes de locos


Resumen:

ñ Ubican el meme del perrito que está en un cuarto con llamas y dice “This is fine”? Bueno, pues.

Transcripción:

ñ Ubican el meme del perrito que está en un cuarto con llamas y dice “This is fine”? Bueno, pues

así estuvieron todas las redacciones de la prensa mexicana el pasado viernes cuando dos grandes temas aparecieron de forma explosiva: el cambio de medidas cautelares de Rosario Robles para seguir su juicio en libertad y la detención del ex procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, por el caso Ayotzinapa.

Todo comenzó la tarde del viernes cuando corrió el rumor de que luego de tres años en prisión preventiva, sería liberada Rosario Robles, exsecretaria de Desarrollo Social en el sexenio de Enrique Peña Nieto y presunta responsable en el caso conocido como la Estafa Maestra. En un par de horas se confirmó la información. Su hija Mariana Moguel y sus abogados llegaron al penal de Santa Martha Acatitla y efectivamente Rosario Robles -o “no te preocupes, Rosario, como le dicen sus cuates- salió bajo medidas cautelares como el retiro de su pasaporte y el compromiso de acudir a firmar periódicamente.

Me detengo un momento aquí para decir que Rosario Robles no tuvo por qué pisar la cárcel. Y antes de que comiencen a decir que la defiendo, les pido sigan leyendo. Los delitos por los que se acusa a Robles no ameritan prisión preventiva y el argumento que tuvo la Fiscalía General de la República para pedir prisión preventiva justificada fue que la dirección de la licencia de conducir de Rosario Robles y el domicilio en el que vivía no eran el mismo. Su defensa siempre alegó que la licencia que presentaron los fiscales del caso era apócrifa.

Dicho eso, no, no defiendo la inocencia de Rosario Robles, lo que defiendo es el Estado de Derecho y con ello la presunción de inocencia. Lo que hay que defender es un modelo de justicia que sea parejo para todas las personas. Y que no sea al revés, es decir, que las personas deban defenderse del modelo de justicia.

Ya sea por motivos políticos, anomalías en el proceso o porque las estrellas no estaban alineadas, Rosario Robles pasó tres años en prisión preventiva justificada, que no es otra cosa que cumplir sentencia sin una condena. No voy a escribir aquí que hay “otras Rosario” porque su caso es muy particular, lo que sí voy a escribir -porque es mi columna- es que en México hay más de 6 mil mujeres presas esperando sentencia, o sea, la mitad de la población de mujeres encarceladas de este país.

Precisamente hoy la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) discutirá el caso Daniel García Rodríguez y Reyes Alpizar Ortíz, ciudadanos mexicanos que permanecieron detenidos en prisión preventiva por más de 17 años. Entonces la Comisión dirá si es convencional la prisión preventiva o no.

En las redacciones apenas se desarrollaba el tema de Robles cuando cayó la segunda bomba, la detención del exprocurador, también en tiempos de Peña Nieto -en la medida de lo posible eviten que ese señor los contrate- Jesús Murillo Karam. A él la Fiscalía General de la República busca que un juez le impute los delitos de desaparición forzada de personas, tortura y obstrucción de la justicia por el caso de los 43 nommalistas desaparecidos en Ayotzinapa hace casi ocho años.

Desde 2014 los padres de los 43 buscan a sus hijos, buscan justicia ante un crimen de Estado, buscan que esto no se repita. Buscan y buscan.

La audiencia inicial de Murillo Karam es aleccionadora. Sí, aleccionadora de todo lo que los fiscales no deben hacer. Marco Antonio Fuerte Tapia, juez de Control del Reclusorio Norte, dijo: “Hay un desorden, no vienen debidamente preparados; cuando la fiscal Lidia Bustamante no explicó debidamente la modalidad de los delitos imputados contra Murillo Karam. Imagine ser un padre o una madre de los 43 estudiantes desaparecidos y saber eso.

El viernes de locos nos dejó varias cosas como el tema de la prisión preventiva, el retrato de la falta de preparación de nuestras autoridades ante casos trascendentales como el de los 43, y el uso político de las instituciones. Pero sobre todo se sintió como un viernes de locos, de la locura de vivir en este sistema completamente descompuesto y por ningún lado... por eso les digo... cómo el meme “this is fine?”