Andar y Ver // Podar una biblioteca


Resumen:

Andary Ver JESUS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ @jshm00.

Transcripción:

Andary Ver JESUS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ @jshm00

Podar una biblioteca

En 1931 Walter Benjamin escribió un ensavito famoSO sobre el arte de desempacar libros. Su matrimonio se había deshecho tenía que mudarse un departamento pequeño. El crítico examina ahí su experiencia de sacar los libros de nueVO a la luz, después de estar confinados en cartón los ve regados en el piso en extranas combinaciones, los apila poco poco, estornuda con el polvo que levanta la ope ración. Benjamin reflexiona sobre las obsesiones del coleccionista para detenerse en la magia de recuerdos que cada ejemplar despierta en el lector.

El imposible orden de una biblioteca personal es asunto que ha provocado el interés de grandes ensayistas. Pienso en Calasso, en Perec, en Virginia Woolf, en Eco y en Manguel, quienes han descrito el acomodo fugaz de sus estantes.

Malva Flores, poeta, ensayista, revistóloga, relata en su libro más reciente (Manual para el crítico literario enemergencias, El Equilibrista) la poda de su biblioteca. Obligada a dejar la casa en la que había vivido quince años, necesitaba seleccionar los libros que me recían acompañarla en su mudanza. El descarte, se ha dicho muchas veces, es una intervención indispensable para mantener viva a una biblioteca. Para Flores la obligación de compactar apresuradamente su acervo fue una lección sobre el oficio de la critica. No hay mejor pedagogía para el crítico literario queuma mudanza intempestiva, dice.

En una biblioteca se van acumulando musgos de la moda. Una colección es invadida constantemente por piezas que desentonan y hasta agreden. Se filtran a lo nuestro, libros que leímos a disgusto, libros útiles que ya no nos dicen nada, que eran imposiciones de la circunstancia. Se cuelan también los que no pueden menos que llamarse perniciosos.

¿Qué hace uno con ellos? ;Regalarlos para que sigan esparciendo sus venenos? ;Quemarlos y sentirse nazi? Toda mudanza nos tortura con nuestro pasado. ¿Por qué he vivido tantos años con esta lámpara espantosa? ¿Por que guardé esa máquina que se descompuso hace 20 años? Una mudanza de libros nos obliga la más feroz autocrítica. Tantos libros malos acompanándome. Cuánta debilidad para resistir el entusiasmo de otros.

Un criterio se va formando en el trayecto. Para que un libro merezca treparse al camión de la mudanza, debe verificarse que: 1) Me cambió la vida 2) Me gusta 3) Lo odio, pero debo combatirlo 4) Lo uso 5) Lo quiero leer en el futuro La llave para Malva Flores es. desde luego, la calidad de la escritura. Eso es lo único que importa, dice. El lenguaje bárbaro de los académicos no puede estar cerca del comedor. Los gendarmes de la identidad que juzgan la literatura por la piel del escritor no tienen entrada a la sala. Si en el prólogo se encuentra el aviso de que tal libro es sumamente coherente, adiós, libro. Si la rima es horrorosa, a la pila de los descartes. Si esta escrito en jerga académica, de regreso los archivos de la universidad.

El mandamiento esencial del crítico se comprime en un aforismo perfecto: "Dura poco la vida. Salva lo que te salve."

MALVA FLORES MANUAL PARA EL CRÍTICO LITERARIO EN EMERGENCIAS PERTIGA En su nuevo libro, la poeta ensayista Malva Flores relata la poda de su biblioleta.