Transcripción:
BBVA, el fintech bank número uno del país
Alicia Salgado
Con 52 bancos participando en el sistema financiero y una gran cantidad de fintechs, muchas de ellas monoliners, asesores de inversión, bancos de inversión y toda clase de propuestas de pagos mediante plataformas tecnológicas, ninguna alcanza la posición de mercado del líder: BBVA México, que dirige Eduardo Osuna.
Ser el número uno y mantenerse es complicado, porque hay poco espacio para ganar cuota de mercado, por lo que invertir 100 millones de dólares en tecnología, innovación y mejoramiento de producto para responder a lo que quiere el cliente, no sólo les permite un alto índice de eficiencia, sino margen, mucho margen para devolver, retener y crecer la base de cliente, estrategia que no choca con elevados índices de capital (20.2%), liquidez (158.3%), bajo índice de morosidad (1.6%), alta cobertura de riesgo (185.8%), ingresos por 294 mil 654 millones de pesos.
Si esta fintech cotizara independiente de su matriz, no dude que sobrepasaría el valor de mercado de Nu Holdings, que ronda los 65 mil mdd, pues sus 34 millones de clientes activos, de los cuales 29 millones prácticamente digitales y multiproducto, explican que este grupo bancario usa el capital para invertir en clientes, lo mismo corporativos, institucionales, personas, pymes, personas de primer ingreso.
BBVA, como el resto de los bancos en México que son altamente rentables, son ejemplo de por qué el crédito al PIB es bajo, y por qué se debería desmitificar eso de que los bancos no quieren prestar y no bancarizan. Su reto no es querer prestar. Es la informalidad, justo donde personas y empresas no quieren trazabilidad de ingresos y quieren pagar menos impuestos. Por ello, una cuenta N3 para pymes, pero sin "tabú fiscal", sería una palanca para formalizar a ese segmento de la economía, el más grande y numeroso.
BBVA México tiene más de 3.3 billones de pesos en activos (2 billones en cartera de crédito) y 3 billones en captación, pero su balance va más allá del banco. México tiene un gran apetito por deuda, las empresas grandes y medianas no toman sólo crédito, emiten deuda; las paraestatales y el gobierno emiten bonos, gran alternativa para darles estructuras distintas a las bancarias, que se gestiona en un mercado líquido.
BBVA es muy rentable por la transformación digital que ha tenido. Osuna lo describe como "la gran fintech mexicana", por la economía de escala que ha logrado, el bajo costo operativo (32.7% de índice de eficiencia, incluyendo el uso de activos físicos) y la capacidad de trasladar en mejores tasas en casi todos los productos, de manera que compensan precio por volumen. Tienen más de 400 mil millones de pesos de capital contable y es probable que ninguna empresa tenga tal monto de capital invertido en el país, y reportan 8% de crecimiento de utilidad sin apreciación cambiaria y mantienen la meta de invertir en México 100 mil millones de pesos.
Sus fondos de inversión, a la altura de un clic en la app móvil, gestionan recursos de un millón de clientes, son el jugador número uno de sociedades de inversión para personas físicas y morales y, ahora tienen el ojo puesto en expandir aún más este mercado. BBVA Trader en la aplicación permite compra venta directa en app de más de 4 mil 700 instrumentos.
BBVA ha reducido el número de sucursales: de 1,850 en 2015, que gestionaba a 15 millones de clientes, a 1,650 y atiende a 34 millones de clientes. Sólo que hoy 80%, 27 millones, son digitales y de los clientes que usan la app, 24 millones tienen cero comisiones por su elevada transaccionalidad. Así que para la fintech BBVA México, la número uno del mercado y, con mucho, en transaccionalidad y rentabilidad en América Latina, el reto hoy es el efectivo, la informalidad y la decisión del gobierno de no aceptar pagos ni cobros en efectivo, algo que bancos como éste pueden hacer en un clic.
DE FONDOS A FONDO
#Banxico... En los trabajos previos a la inauguración de la Convención Bancaria (lo que ocurrirá el jueves), se estarán analizando alternativas de tokenización en el sistema financiero, esto es, la posibilidad de que se puedan comprar y vender activos digitales con estándares de trazabilidad y seguridad similares a los usados en las economías del G7.
Otro tema sobre la mesa de negociación es la mejora en la experiencia Codi/Dimo para que la última milla del SPEI, se construya con los participantes del sistema financiero, para combatir el uso de efectivo. La intención es unificarlos y que se usen para pagar y cobrar con un clic sin registro ni autenticación en la plataforma de Banxico con el objetivo de mejorar la seguridad, disminuir la corrupción y aumentar la recaudación de impuestos.
Ser el número uno y mantenerse es complicado porque hay poco espacio para ganar cuota de mercado.