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AGENDA CONFIDENCIAL
CNTE "ARRINCONADA"
Por Luis Soto
AGENDA CONFIDENCIAL
Por Luis Soto
@LuisSotoAgenda
CNTE "arrinconada"
Hubo quienes pensaron que "muerta" Elbita (políticamente hablando), la CNTE se iba a fortalecer, pero ocurrió lo contrario. Peña Nieto tuvo bajo control a los disidentes todo el sexenio. Lo mismo hizo Andrés Manuel López Obrador. Llegó Claudia Sheinbaum y "se le quisieron subir a las barbas", poniéndose exigentes con algunos temas de la Reforma Educativa.
Desde su creación, la CNTE fue un factor de peso para que Elba Esther Gordillo conservara su cacicazgo en el SNTE. Desde diciembre de 1979, al surgir la oposición magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la profesora se benefició de la actividad disidente desplegada por maestros de varios estados cuyas secciones sindicales son controladas por la CNTE, en particular Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Chiapas.
La táctica que mejores resultados ha dado a la CNTE ha sido el paro de labores en esos estados, reforzado simultáneamente por el impacto mediático de multitudinarias manifestaciones de sus miembros en la ciudad de México. Lo paradójico —aunque tal vez no tanto— es que los buenos resultados obtenidos por la disidencia con sus protestas, también fueron positivos para Elba Esther Gordillo porque fortaleció su posición frente al gobierno federal.
Cada vez que la CNTE intentaba poner de cabeza al sistema educativo nacional, Elbita se alineaba con el presidente de la República en turno, y le daba garantías políticas de que los profesores del SNTE no romperían su disciplina laboral y que su gremio sería siempre respetuoso de las instituciones. Con ello, la profesora estableció una radical diferencia entre el SNTE y la CNTE, a la que llamaban "disidencia violenta anti México".
Los gobiernos que durante cuatro sexenios coexistieron con Elba Esther, aceptaron siempre las garantías políticas que ella daba y actuaron en consecuencia para apoyar su cacicazgo. Mediante esa alianza forzosa, los gobiernos se aseguraron durante muchos años de que un millón 300 mil maestros no siguieran los pasos de la disidencia. Fue claro que la CNTE colaboró en medida no menor para que los gobiernos federales de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón hayan preferido a Elba Esther como aliada y no como adversaria.
Sobra decir que los cuatro "le dieron manga ancha" para que hiciera incluso algunos nombramientos en varias instituciones de la administración pública federal. Por eso, después de que inició su liderazgo en el SNTE en 1989, fue también senadora de 1997 a 2000; diputada federal por tercera ocasión en 2003, y dueña del Partido Nueva Alianza fundado el 30 de enero de 2005 por profesores a sus órdenes. Nada más y nada menos.
El diciembre de 2012, cuando Enrique Peña Nieto fue designado presidente constitucional, la CNTE cumplió 33 años de vida, de los que empleó 23 en luchar contra Elba Esther Gordillo para derrocar su cacicazgo. La disidencia no sólo había fracasado en ese intento, sino que consiguió el efecto contrario: dar armas a la profesora para que los gobiernos valoraran —cada vez en mayor medida— lo que significaba para la estabilidad del país la rebelión conjunta de maestros del SNTE y de la CNTE en paro nacional de labores y en manifestaciones masivas en toda la República.
Pero llegó Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República, y lo primero que hizo fue "descabezar" al SNTE, mandando a Elba Esther Gordillo a prisión, y con ello conseguir que los encargados que la maestra nombró para dirigir el negocio, perdón, el sindicato, se volvieran mansos corderitos.
Hubo quienes pensaron que "muerta" Elbita (políticamente hablando), la CNTE se iba a fortalecer, pero ocurrió lo contrario. Peña Nieto tuvo bajo control a los disidentes todo el sexenio. Lo mismo hizo Andrés Manuel López Obrador. Llegó Claudia Sheinbaum y "se le quisieron subir a las barbas", poniéndose exigentes con algunos temas de la Reforma Educativa.
La presidenta no cedió a las presiones, "les volteó el chirrión por el palito" y ahora los tiene "arrinconados" con la estrategia de las "mesas de carácter permanente" (antes "mesas vaciladoras") para atender sus planteamientos, que anunciaron el miércoles la secretaria de Gobernación y el titular de la SEP. La desgracia de la CNTE es que hoy Elbita no puede ayudarlos...
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Foto: Cuartoscuro