Transcripción:
La tradición mexicana, el mundo onírico y la búsqueda de una voz propia convergen en la propuesta que le dio el máximo reconocimiento
Número 723
El ilustrador mexicano Luis Miguel San Vicente Oliveros, egresado de la Licenciatura en Diseño de la Comunicación Gráfica de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), obtuvo el primer lugar del 17.º Catálogo Iberoamérica Ilustra, entre 827 propuestas provenientes de 20 países de la región.
El jurado destacó la fuerza visual, personalidad, color y movimiento de la pieza, elementos con los que el artista construye un universo narrativo propio.
Como parte de la distinción, San Vicente Oliveros realizará la portada del próximo Catálogo Iberoamérica Ilustra y contará con una sección especial en la exposición que se presentará durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2026.
El encuentro, impulsado por Fundación SM y El Ilustradero, promueve el trabajo de creadores iberoamericanos vinculados con la literatura infantil y juvenil. En México, la Fundación SM, dirigida por Cecilia Espinosa Bonilla, desarrolla proyectos de fomento a la lectura y actividades relacionadas con este ámbito editorial.
La obra ganadora tiene como punto de partida la danza de los Tecuanes, tradición asociada con la conexión entre el ser humano y la naturaleza. En la composición aparecen jaguares, cazadores, perros y la muerte del gran Tecuán, dispuestos en un espacio sin horizonte definido, con cambios de escala y diversas posiciones que alteran la percepción convencional del entorno.
En ese imaginario gráfico confluyen referencias culturales del país. El Día de Muertos, lo está desde la infancia, ocupa una presencia recurrente en su producción y establece un nexo entre vida y muerte. Para el diseñador, la identidad mexicana constituye una fuente permanente de imágenes, mitos, leyendas y formas de interpretar la realidad.
La distinción llega luego de casi tres décadas de carrera y de una participación constante en esta convocatoria. La noticia le produjo orgullo y satisfacción, en particular por la excelencia de la creación gráfica iberoamericana y el nivel de quienes concursan.
"Que un concurso de esta categoría, con tanta gente joven y con tanta calidad, reconozca mi trabajo, es muy importante", señaló.
El creador atribuye parte de su preparación a la Casa abierta al tiempo, donde cursó sus estudios profesionales. Recordó a sus profesores como una influencia decisiva y puntualizó que el sistema modular de la Unidad Xochimilco sentó las bases para su evolución creativa.
Su aprendizaje universitario también permanece en las técnicas que emplea. Aunque comenzó con técnicas convencionales como acrílico, acuarela, tinta y scratch, hoy los combina con Photoshop, Procreate y dispositivos digitales. Esta integración le permite conservar el dibujo como una actividad cotidiana y explorar diferentes soluciones para cada encargo.
Ante las nuevas generaciones de artistas de la imagen, declaró la existencia de un mercado competitivo, con mayores oportunidades laborales gracias a las plataformas digitales. Espacios como Instagram y Behance facilitan la difusión de portafolios fuera de territorio mexicano y el acceso a propuestas en otros países.
A los estudiantes interesados en dedicarse a la gráfica les dejó una recomendación directa: "Solo hazlo". Perseverar, tocar puertas y confiar en sus creaciones formaron parte de su camino. "Salí de la UAM sin un portafolio, sin que nadie me conociera", relató. Después de casi 30 años de oficio, sostiene que es posible vivir de esta disciplina y convertirla en una profesión.