Transcripción:
Acudir a las urnas para elegir una opción que ofrezca oportunidades de progreso o confiar en el actuar de las instituciones son acciones en las que la población del planeta ya no logra encontrar una respuesta.
El modelo democrático que ha regido a gran parte de las naciones a lo largo del último siglo atraviesa por la crisis más señalada en años recientes ante la incapacidad que han demostrado los gobiernos por satisfacer las necesidades que la ciudadanía tiene, lo que ha dado pie a movimientos políticos de todo tipo que amenazan con lacerar dicho tipo de orden.
Aunque, luego de la Segunda Guerra Mundial, el planteamiento idóneo para la administración del poder en el mundo se estableció a partir de la democracia representativa, actualmente la historia resulta distinta, ya que la estabilidad de dicho orden ha quedado en entredicho, tal como lo retrata el Índice de Democracia Global elaborado por The Economist.
Al respecto, el indicador que lleva casi dos décadas elaborándose ha logrado su menor registro hasta el momento, reflejando que existe un amplio consenso sobre el hecho de que el modelo democrático desarrollado durante el siglo pasado atraviesa por la crisis más pronunciada de los últimos años.
"Se habla mucho del creciente autoritarismo en todo el mundo, pero probablemente se presta mucha menos atención a los problemas de la democracia. Y creo que estos últimos deberían ser la principal preocupación, ya que todos saben que existe un problema. Es evidente en las encuestas de opinión, los resultados electorales y la continua insurgencia populista.
Parece que confirmamos que los sistemas políticos democráticos no funcionan para un gran número de personas", destacó al respecto Joan Hoey, editora del indicador.
En ese sentido, especialistas consultados por Reporte Indigo coincidieron en que, más allá del indicador, ha transcurrido más de una década en la que se ha generado una transformación de orden global caracterizada por crisis económicas, conflictos bélicos y hasta tensiones en cuanto a la cooperación internacional, lo que ha derivado en movimientos políticos radicales, daños a las instituciones construidas a lo largo del tiempo, y la modificación del liderazgo mundial en cuestiones como la tecnología, el comercio o las finanzas.
"El mundo ha tenido grandes formaciones, principalmente cambios geopolíticos, el declive más acelerado de la hegemonía de Estados Unidos, por ejemplo, y el ascenso vertiginoso de China, además de crisis económicas como la de 2008 o la sucedida al inicio de esta década; cuestiones a las que hay que agregar la pandemia", dijo en entrevista para este espacio Aníbal García, investigador en el Observatorio Lawfare.
De acuerdo con el análisis elaborado por la célebre publicación especializada en temas económicos y financieros, actualmente casi el 40 por ciento de la población mundial vive en naciones bajo regímenes considerados autoritarios.
Causa multifactorial y consecuencias
El declive democrático global ha sido impulsado por diversos factores, como el debilitamiento de las instituciones, la lucha por la hegemonía global, el desarrollo económico desigual o hasta el alto endeudamiento de los gobiernos, como lo retrata el Instituto de Finanzas Internacionales; cuestiones que han impactado de tal forma que gran parte de la población no ha visto atendidas sus necesidades.
"La incertidumbre social de pronto llega a momentos intolerables y esos periodos son los que derivan en las grandes crisis sociales que pueden llevar, por ejemplo, a formas totalitarias que impulsan la negación de la propia vida social en términos de las instituciones y el resquebrajamiento de toda esa promesa del orden democrático, del consenso democrático a lo largo del mundo", expuso a este espacio Irwing Rico, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Prueba del efecto adverso que ha provocado el hecho de que el orden democrático global se encuentre en franco declive es que actualmente menos de la mitad de la población que vive en países desarrollados confía en que sus gobiernos puedan hacer las cosas de manera correcta, según la información del Índice de Democracia Global.
¿Qué se puede esperar?
A corto plazo no se espera que la situación pueda mejorar, ya que la llegada de movimientos políticos radicales, el descontento popular y la incapacidad de los gobiernos para renovar la certidumbre y oportunidades de progreso dentro de sus países figuran como una constante, más que una situación desafortunada, coincidieron los especialistas.
"La respuesta a los desafíos que enfrenta la democracia representativa no es 'tirar al bebé junto con el agua sucia'. La tarea es renovarla y revitalizarla, trayendo de vuelta los problemas reales al debate público", se advierte en la publicación referente al indicador.
El modelo democrático que ha regido a gran parte de las naciones a lo largo del último siglo atraviesa por la crisis más señalada en años recientes.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, el planteamiento idóneo para la administración del poder en el mundo se estableció a partir de la democracia representativa.
Autoritarismo toma control del mundo
Más de una tercera parte de toda la población mundial vive bajo un régimen considerado autoritario, de acuerdo con el Índice de Democracia Global.
Tipo de régimen:
Democracias plenas: 25
Democracias perfectibles: 46
Regímenes híbridos: 36
Regímenes autoritarios: 60
Fuente: Índice de Democracia, The Economist, 2025
Porcentaje de países:
Democracias plenas: 15.0%
Democracias perfectibles: 27.5%
Regímenes híbridos: 21.6%
Regímenes autoritarios: 35.9%
Porcentaje de la población bajo ese modelo:
Democracias plenas: 6.6%
Democracias perfectibles: 38.4%
Regímenes híbridos: 15.7%
Regímenes autoritarios: 39.2%
Caída de la democracia global se profundiza.
El indicador elaborado por The Economist ha dado cuenta de que existe un amplio consenso sobre el hecho de que el modelo democrático desarrollado durante el siglo pasado atraviesa por la crisis más pronunciada de los últimos años.