Transcripción:
MANUEL J. JAUREGUI
Mientras Michoacán hierve y los capos mandan, el secretario de Seguridad se ausenta y las autoridades dejan asesinatos impunes.
¿Y Michoacán?
V
an SEIS Alcaldes asesinados en Michoacán en la actual Administración, incluyendo ayer a la Alcaldesa de Tepalcatepec, Martha Laura Mendoza, y a su ESPOSO. Aparte, en Michoacán asesinaron previamente en distintos ataques a CINCO limoneros y a OCHO militares, a quienes ultimaron con minas.
Mientras, el encargado de la Seguridad nacional, Omar García Harfuch, viajó a Canadá a la reunión del G7 en un avión militar para acompañar a nuestra Presidenta en su fallido encuentro con Trump.
Ello cuando, en nuestro modesto juicio, debiera estar en México atendiendo los acontecimientos sangrientos, que rebasan la capacidad de las instituciones locales, y esforzándose por luchar contra la impunidad de la que gozan quienes cometen estos crímenes aberrantes.
Individuos que operan y delinquen a su antojo, sin que autoridad alguna los detenga.
No parece preocuparles mucho a los responsables de la paz pública en México que les asesinen a los suyos a placer. Su respuesta es -casi siempre- "lamentarlo mucho" y afirmar que ya abrieron una "carpeta de investigación", para luego decir, ufanos, que el índice de asesinatos dolosos se ha reducido.
La verdad, no lo parece, ya que a todas luces la violencia crece y los grandes capos -"El Abuelo", "El Mencho", el "Mayito Flaco" y "Los Chapitos", entre otros-andan muy campantes jugando a las guerritas contra sus rivales, sin que corran RIESGO alguno de enfrentar a la justicia. Simplemente, para la 4T son "intocables", algo que en algún momento alguien tendrá que explicar.
Por ejemplo, el domingo pasado ejecutaron a un funcionario público de Sinaloa que -según afirmaron- trabajaba para "Los Chapitos".
O sea: el Gobierno SON los malitos.
Ya sabíamos que elementos de la Policía Estatal servían no a la población, sino que hacían funciones de guaruras para "El Mayo" Zambada. Pese a toda la evidencia de que las cosas andan muy revueltas en Sinaloa, la Federación y sus responsables de la paz pública no hacen nada al respecto, y sí los dejan hacer lo que les plazca.
Nada tenemos en contra del Sr.
Harfuch -ni lo conocemos ni lo queremos conocer-, señalamos simplemente que asesinatos de Alcaldes y sus acompañantes, en plena luz del día, afuera de su domicilio, en sus propias oficinas o en la calle, NO SON NORMALES. El día en que estos acontecimientos sangrientos nos parezcan normales, vamos a valer queso como nación, para pasar a ser un NARCOESTADO.
Fuera de que está ausente cuando debería estar presente, nuestra única crítica al Sr. García Harfuch aparte de la falta de resultados tangibles- es que en cada declaración da muestras de interés político. Malo el cuento cuando la preservación de la paz pública contiene tintes políticos, pues ella debe ser apolítica y apegada a Derecho.
No parece que el bienestar ciudadano se beneficie cuando campea entre los CAPOS del crimen organizado una obvia impunidad: obvia para los ciudadanos y también para nuestros vecinos al norte del Bravo.
Esto, a partir de declaraciones que han hecho Marco Rubio, Secretario de Estado; Pam Bondi, Fiscal General; y el mismísimo Presidente Trump, quien afirmó de manera pública: "El Gobierno mexicano le tiene miedo a los cárteles".
Si nos centramos en este último comentario, habría que valorar si acaso el Gobierno mexicano ha realizado alguna acción concreta que lo desmienta. Ello, ante la percepción de que a los peces gordos no los tocan, pero para medio taparle el ojo al macho, ocasionalmente detienen a algún lugarteniente o ayudante (choferes incluso), pero nunca -hasta ahora- a los grandes 'generadores de violencia".
Nada de lo que se ha visto de este Gobierno motiva a pensar que algo vaya a cambiar, a menos de que el régimen sustituya el rollo con actos concretos. Mismos que DESMIENTAN, de manera contundente, lo dicho en EU de que 'el Gobierno le tiene miedo a los cárteles". Mientras esto no suceda, nos acercamos día a día al momento en que los vecinos -desesperados por tanto engaño- hagan pública "La Lista".