Crédito para MiPyMEs


Resumen:

en un país bien ordenado, para promover el traspaso de recursos de donde existen a donde se pueden utilizar para producir bienes y servicios. Cuando esto falla, una economía no puede describirse como funcional.

Transcripción:

Crédito para MiPyMEs

Gustavo de Hoyos Walther

En México esto podría estar sucediendo de diversas formas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Financiamiento de las Empresas (ENAFIN), solo cerca de una tercera parte de las empresas en México utiliza financiamiento bancario comercial, una cifra que disminuye drásticamente cuando se trata de micro y pequeñas empresas.

La gran mayoría de las empresas y ciudadanos mexicanos operan fuera del crédito bancario tradicional, confiando en métodos alternativos como el crédito de proveedores, préstamos familiares, tandas e instituciones financieras no bancarias.

Para sobrevivir y crecer sin préstamos bancarios, la economía mexicana se apoya en una red de prácticas informales, estrategias corporativas y nuevos modelos digitales. Por ejemplo, las grandes corporaciones otorgan a las MiPyMEs plazos de 30 a 90 días para pagar el inventario o la materia prima.

Normalmente, las empresas financian sus operaciones diarias a través de sus cuentas por pagar en lugar de líneas de crédito bancarias. Este mecanismo sostiene la liquidez en sectores clave como el comercio minorista, la manufactura y la construcción.

En el clima actual de negocios, entidades financieras no bancarias como las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) ofrecen capital rápido, arrendamiento y factoraje sin captar depósitos del público. De igual manera, las llamadas plataformas Fintech utilizan algoritmos alternativos (como el historial de facturación del SAT o datos transaccionales) para aprobar préstamos en minutos.

De igual manera, tiendas departamentales aprovechan su presencia física para otorgar créditos al consumo y préstamos personales inmediatos.

Muchas empresas pequeñas también recurren a financiamiento informal y comunitario. Como círculos de ahorro compartido en barrios o lugares de trabajo donde los miembros aportan dinero semanalmente y se turnan para recibir el monto total. Otra gran parte del crédito informal proviene directamente de círculos sociales cercanos, sin garantías ni papeleo.

Las casas de empeño que ignoran el Buró de Crédito y se basan puramente en el valor de objetos físicos (joyas, electrónicos, autos) también son formas populares de financiamiento.

Ahora bien, ¿por qué existe esta brecha con la banca tradicional?

Quizás sobre todo porque los bancos comerciales tradicionales, altamente sensibles al riesgo fuera de parámetros normales, suelen concentrarse en clientes con historial de créditos impecable y habitualmente exigen garantías con cobertura holgada que las MiPyMEs usualmente no tienen para constituir. A esto hay que agregar las deficiencias en el sistema de justicia que se traducen en la dificultad y lentitud para hacer cumplir los contratos de financiamiento.

Ante esta situación se pueden pensar en tomar algunas medidas como impulsar la digitalización y el Open Finance, reformular las garantías y el marco legal, así como crear incentivos para la transición a la formalidad.

Asegurar la salud financiera de la gran red de pequeñas y medianas empresas es una necesidad impostergable.

@gdehoyoswalther

Las finanzas existen, en un país bien ordenado, para promover el traspaso de recursos de donde existen a donde se pueden utilizar para producir bienes y servicios. Cuando esto falla, una economía no puede describirse como funcional.

Se puede pensar en tomar algunas medidas como impulsar la digitalización y el Open Finance, reformular las garantías y el marco legal, así como crear incentivos para la transición a la formalidad. Asegurar la salud financiera de la gran red de pequeñas y medianas empresas es una necesidad impostergable.