Venezuela en el tablero geopolítico de guerra imperialista y crisis del capital


Resumen:

Enrique G. Gallegos*

Transcripción:

Enrique G. Gallegos*

En la rueda de prensa del 3 de enero, Trump y sus halcones se encargaron de difundir la narrativa de que la intervención militar en Venezuela fue quirúrgica y precisa. Por su parte, los medios de comunicación dominantes y las redes sociales la ha apuntalado en el common sense como parte de la guerra cognitiva e ideológica, que a su vez refuerza la posición del hegemón yanqui. Sin embargo los datos y hechos muestran una situación diferente y más compleja en el contexto de las disputas imperialistas y del mercado.

La intervención se presentó como en esas películas hollywoodenses chafas en las que aparecen heroicos militares victoriosos con algunos rasguños. Trump nunca ha dejado de ser un showman, como antes de él lo fue Regan y mucho antes Hitler. Pero en términos fílmicos, lo que pasó en Venezuela se acerca más a algunas de las escenas de la película de Apocalipsis now (Coppola, 1979) en la que los aviones de guerra sueltan bombas a lo bestia en las montañas de Vietnam. Mientras sueltan las bombas, el coronel Kilgore dice la siguiente frase: "Me encanta el olor a napalm por la mañana." Esa misma patología criminal es la actitud de Trump, Marco Rubio, Secretario de Estado, Pete Hegseth, Secretario de Guerra, General Dan Caine, Presidente del Estado Mayor Conjunto y John Ratcliffe, director de la CIA.

La realidad es que no fue una intervención quirúrgica, sino un bombardeo brutal, criminal, unilateral y desigual contra Venezuela; sí, con objetivos definidos, pero masivo y con pocas posibilidades de realizar una verdadera respuesta por la disparidad de las fuerzas enfrentadas.

GUERRA DE DESINFORMACIÓN E INTIMIDACIÓN

Como toda intervención abusiva e imperialista, suele iniciar con la guerra de desinformación e intimidación. Esta ha tenido diferente fases hasta llegar a la acusación del supuesto narcotráfico. Esa narrativa también requiere de instrumentos legales en los cuales se justifique y así pueda cumplir con ciertos formalismos (que llegado el momento, pueden ser desechados). De ahí que, como primer paso, Trump haya firmado el 20 de enero la Orden Ejecutiva 14157 mediante la cual se designa a los carteles y otras organizaciones como terroristas. Aquí se puede consultar.

El segundo movimiento que hizo Estados Unidos fue enviar a mediados de noviembre del año pasado el portaaviones USS Gerald Ford al Caribe. Aunque ya había bombardeado pequeñas embarcaciones desde septiembre, a partir de esa fecha y en una clara estrategia de intimidación y distracción, Estados Unidos había hundido al 31 de diciembre, 31 embarcaciones y asesinado a más de 110 personas bajo el pretexto de ser traficantes de drogas. Algo que jamás se ha demostrado.

El tercer movimiento fue la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025, dada a conocer el 4 de diciembre del 2025 (aunque el documento lleva fecha de noviembre). En ese documento, expresamente declara que Latinoamérica (forma parte del Hemisferio Occidental):

"Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental y proteger nuestra patria y acceso a geografías clave en toda la región; se negará a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas o activos estratégicos, siendo este «Corolario Trump» una restauración lógica y potente del poder y prioridades de Estados Unidos consistente con sus intereses de seguridad." Aquí se puede consultar.

LA ENERGÍA MUEVE AL CAPITALISMO

La crisis de acumulación del capital se manifiesta en la disputa por las fuerzas productivas que mueven el capitalismo. Dentro de estas fuerzas productivas se encuentra el control de la energía en sus diferentes manifestaciones, incluido el petróleo.

En conocido que Venezuela es el país que cuenta con las mayores reservas de petróleo. Véase la siguiente gráfica:

Sin embargo, el bloqueo y la crisis económica generada, han producido una caída en la producción de petróleo de 3 millones de barriles diarios a menos de 1 millón. Según Bloomberg, hoy representa menos del 1% de la oferta que se hace en el mundo.

VENEZUELA: TABLERO DE LA LUCHA IMPERIALISTA

Pero ninguna de las anteriores condiciones son suficientes para explicar la agresión militar si no se tiene en cuenta otro elemento: la lucha imperialista entre Estados Unidos, China y Rusia; pero sobre todo con China por tratarse de una pugna geopolítica que tiene sus bases en el control de los mercados y la energía de Latinoamérica. La crisis de acumulación del capital es a su vez una pugna por contar con las mejores condiciones en el control de las fuerzas productivas, incluido el petróleo, los tierras raras y otros minerales estratégicos para la industria tecnológica, la IA, drones, la producción y el desarrollo armamentístico.

Empero, la intervención militar en Venezuela es un tablero geopolítico singular. Porque hay que decir que el principal exportador a China en LATAM no es Venezuela sino Brasil, le sigue Chile, luego Perú y México. No figura entre los 5 socios principales. Venezuela ocupa el lugar 12. Véase la siguiente tabla elaborada por la BBC con base en el área de aduanas de China:

En segundo lugar, tampoco figura Venezuela entre los principales proveedores de petróleo a China. Sus proveedores centrales son Rusia, Arabia Saudí, Malasia e Irak:

Pero a la inversa, si Venezuela no está entre los diez principales proveedores de petróleo, China sí representa su principal comprador de ese producto, con lo que se generaba una dependencia estratégica en el mismo corazón de LATAM, hecho que se incrementó por la deuda de Venezuela con China por el monto de más de 60 mil millones de dólares.

Entonces en el reacomodo imperialista y estratégico de disputa entre las potencias, las crisis de acumulación del capital, las reservas enérgeticas, la pugna por el control del mercado y por la dependencia económica cada vez más acentuada, Venezuela se convirtió en el tablero de operaciones y de luchas geopolíticas entre Estados Unidos, China y en menor medida Rusia. Estos son los puntos finos para comprender los hechos del 3 de enero del 2025.

Con todos los antecedentes antes descritos, se comprender mejor porqué Donald Trump ordenó la intervención militar, el bombardeo de Venezuela y el secuentro de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

TOTAL DISPARIDAD ECONOMICA Y MILITAR

Decimos que no fue una intervención quirúrgica por varias razones. Primero por la disparidad económica y militar entre Estados Unidos y Venezuela. Esta disparidad puede resultar obvia, pero cuando la ponemos en números y datos adquiere legibilidad y se comprender la imposibilidad de oponer algún tipo de lucha por parte del ejército venezolano. Es como poner a luchar un gatito con un salvaje dragón.

Algunos indicadores (2024, en miles de millones de USD):

La economía de Estados Unidos es 244 veces más grande que la de Venezuela y cuenta con un presupuesto militar 220 mayor. Sencillamente no hay parámetro de comparación que pueda servir de resistencia militar. A eso hay que sumarle el bloqueo económico. Insistamos: una total disparidad de fuerzas. Por eso, estos datos acentúan el carácter abusivo y criminal de la intervención militar de Estados Unidos.

Con todos los antecedentes antes descritos, se comprender mejor por qué Donald Trump ordenó la intervención militar y las dificultades de oponer resistencia militar de Venezuela.

LA OPERACIÓN RESOLUCIÓN ABSOLUTA (OPERATION ABSOLUTE RESOLVE)

Esa brutal disparidad económica y del presupuesto militar necesariamente se expresó en la denominada Operation Absolute Resolve.

Estos son los datos de la intervención militar imperialista de Estados Unidos, según informó el General Dan Caide el 3 de enero del 2025 (aquí se puede consultar la trasncripción del infome del militar):

Con esos elementos se comprende la dificulta de una oposición militar de Venezuela. Los apagones de energía y neutralización de los radares mediante el cazabombardero EA-18G Growler dificultaron la reacción. La ciudad fue sumida en la oscuridad y paralizada en su energía. Pocos países cuentan con tecnología militar para neutralizarlo y detectarlos a tiempo (China, Rusia e Israel, etc.). Decenas de drones ejecutaron operaciones de diferente índole. Versiones periódisticas hablan del uso de armas sónicas, algo posible si se tiene en cuenta el misil hipersónico Oreshnik usado por Rusia en la guerra contra Ucrania.

Se realizaron bombardeos selectivos de cuarteles militares y bases (La montaña, el Fuerte Tiuna, la base área La Carlota, el puerto La Guaire) con el objetivo de neutralizar la posible respuesta. La instrucción fue clara: neutralizan, destruyen, entran y extraen a los "objetivos".

Los estrategas militares yanquis ya habían descartado una invasión tipo Vietnam, por el alto costo y los riesgos. Para las guerras híbridas (con drones, ciberterrorismo y ataques teledirigidos), la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es poco funcional. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana se compone del Ejército Bolivariano, Armada Bolivariana, Aviación Militar Bolivariana, Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia Bolivariana y según algunas fuentes se compone de 123 mil; otras hablan de poco más 4.5 millones (por las milicias). Esa masa sirve en un escenario tipo Vietnam; pero no en contextos de guerras híbridas e hipertecnologizadas, que con una unidad como el Comando cibernético y el EA-18G Growler neutralizan y deactivan comunicaciones y radares a distancia, como sucedió en Venezuela. Cómo sea, en el ranking Global Firepower 2025, Venezuela ocupa el lejano lugar 50:

Estados Unidos ocupa el 1° lugar. Luego en el 2° aparece Rusia, en el 3° China, en el 4° India y en el 5° Corea del Sur. Nótese que el poder militar de estos ultimos están más cerca del eje China-Rusia y los Brics, que del Eje EU-OTAN.

Frente a ese poderío militar yanqui, la guardia de Maduro respondió y fue aniquilada casi en tu totalidad. 32 de ellos eran cubanos.

El enorme portaaviones Ford y orgullo del imperialismo gringo fue clave y lo seguirá siendo para intimidar o en caso de una segundo intervención en Venezuela o Cuba

El resultado ya lo sabemos, además del secuestro de Maduro y su esposa: un estimado de 100 asesinados (entre guardias de seguridad de Maduro, soldados y población civil); la destrucción del sistema de defensa aérea S-300VM, de origen ruso; la parcial destrucción de cuarteles militares y bases (La montaña, el Fuerte Tiuna, la base área La Carlota, el puerto La Guaire). Del lado de los yanquis, algunos heridos y daños menores.

Si bien es razonable la posible colusión y la infiltración de agentes traidores en las filas de Venezuela, la base del éxito de la intervención militar está en la abismal diferencia entre el poderío militar de EU y las fuerzas de Venezuela.

Venezuela: tablero de disputas imperialista entre Estados Unidos, China y Rusia. Venezuela mostró que el orden geopolítico, la disputa por las fuentes de energía estratégica y la crisis de acumulación del capital harán que LATAM siga siendo el tablero de disputa. Pero más allá de esta facticidad, lo importante es qué harán los pueblos y cómo se organizarán contra el imperialismo yanqui en su fase neofascista. ¿De qué manera los pueblos de Latinoamericano logrará recuperar y consolidar su poder popular y de clase frente a las nuevas disputas imperialistas y las gueras híbridas del siglo XXI? La respuesta sigue abierta y la historia de Venezuela, de México, de Brasil, de Bolivia y otros paises del continente demuestran su capacidad de lucha y transformacón popular.

*Profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana-C