Transcripción:
Por: El Diablo Cojuelo
BOLSILLO La cuesta de enero en San Luis Potosí no llega caminando, llega en avalancha y sin avisar. Después de diciembre, las carteras quedan tan flacas como promesa de político en campaña. Familias endeudadas, tarjetas llorando y casas de empeño llenas como si regalaran café. Empezar el año sin dinero ya es tradición no oficial.
PRECIOS En enero todo sube menos el sueldo. Tortilla, huevo, gas, carne y hasta el humor ciudadano se encarecen. El salario, fiel a su costumbre, se queda congelado. Y por si fuera poco, el transporte amenaza con subir tarifas ofreciendo unidades viejas, sucias y lentas. Pagar más por menos: el paquete completo del inicio de año.
ESTRÉS La cuesta de enero también cobra factura emocional. Discusiones en casa, caras largas en el trabajo y comerciantes viendo locales vacíos. El Centro Histórico parece domingo eterno y la economía local entra en modo ahorro extremo. En SLP enero no solo aprieta el bolsillo: exprime la paciencia y pone a prueba la sonrisa.
GANADO En el Periférico, a la altura del Puente Arbolitos, las vacas decidieron circular en sentido contrario, confirmando que en esta ciudad el reglamento vial es opcional, incluso para rumiantes. Entre risas y bocinazos, los automovilistas esquivan el rebaño mientras la autoridad brilla por su ausencia, demostrando que el desorden urbano ya alcanzó nivel rural y surrealista cotidiano, absurdo permanente.
DRENAJE En la calle Madrigal y Sara Pérez de Madero, en Los Reyitos, las aguas negras decidieron salir a pasear de noche, llevando desechos por la avenida como si fueran parte del paisaje urbano. Mientras el olor y el riesgo sanitario aumentan, las autoridades parecen practicar el "hágase de la vista gorda", dejando que la insalubridad circule libremente.
PROTESTA Fueron asesores del finado Pedro César Carrizales Becerra, "El Mijis", quienes encabezaron y articularon la manifestación en apoyo a Venezuela y Nicolás Maduro. No fue espontánea ni ciudadana: hubo operación política, consignas dirigidas y logística clara. El uso de viejas redes de activismo para causas internacionales deja dudas sobre intereses reales, oportunismo ideológico y agendas ajenas al contexto local.
MOTOCICLISTAS Cada fin de semana convierten Salvador Nava, la 57 y media ciudad en pista de circo urbano; bloquean carriles, hacen acrobacias y arman escándalo como si el reglamento fuera opcional. Automovilistas indignados, riesgo mortal latente y autoridades brillando por su ausencia. El "hasta aquí" sigue estacionado... quién sabe en qué carril.
GASERAS Pese al riesgo evidente, pipas siguen surtiendo gas en plena vía pública, sin protección alguna, trepando mangueras hasta azoteas como si fuera rutina doméstica. Tortillerías, tiendas y casas se convierten en bombas de tiempo mientras los gaseros "no miden el peligro". Aquí la seguridad estorba, lo urgente es vender... hasta que sucede una tragedia.
CONTAMINACIÓN Se reporta que los tiraderos clandestinos siguen floreciendo como jardines urbanos, mientras Interapas y el Ayuntamiento practican el arte del "yo no fui". Basura, aguas negras y olores se acumulan, pero el saneamiento nunca llega. Aquí el abandono es política pública y la contaminación, costumbre institucional bien tolerada.
QUEMAS Grandes daños y nadie se hace responsable. La basura se quema en colonias populares como si fuera ritual nocturno; humo tóxico, contaminación y enfermedades al por mayor. Vecinos respirando veneno mientras autoridades voltean a otro lado. No es fogata, es negligencia colectiva... y la factura la pagan pulmones y niños.
TRANSPORTE Buenísimos para subir la tarifa, pero pésimos para manejar. Unidades sin asientos, choferes que frenan como si odiaran al pasaje, enojados, sucios, camiones rayados y paradas donde se les antoja. Cada viaje es prueba de fe y columna vertebral. Eso sí, cobrar más lo hacen perfecto.