Transcripción:
EL ESPACIO PÚBLICO EN LA BJ SE DETERIORA
DANA ESTRADA
Entre globos, fuentes y esculturas, visitantes ven cómo el histórico espacio cambia mientras esperan su restauración
n el Parque Hundido el tiempo se detuvo hace cuatro años a las 6:05 horas. Así lo registra el reloj monumental que se observa desde Insurgentes Sur. Con las décadas, el espacio se ha transformado. lo mismo que sus visitantes.
El parque fue construido donde alguna vez hubo una ladrillera, tiene 93
E años de vida, 10 hectáreas de extensión y diariamente transitan por él cinco mil personas. Su verdadero nombre es Luis Gonzaga Urbina, pero su mote popular se relaciona con que en los años 1800, el lugar fue una fábrica de tabiques en donde se extraía parte de su suelo para fabricarlos. En 1900, los vecinos comenzaron a reforestarlo.
"Ya tiene años que el reloj no funciona, y que ya no está tan bonito como antes. Tampoco las fuentes funcionan, es un parque muy grande y verde, se llega fácil por el Metro, Metrobús o hasta en bicicleta", opina Victoria, vecina de la colonia Extremadura Insurgentes que suele disfrutar del espacio.
La alcaldía Benito Juárez que está a cargo del parque fue consultada por El Sol de México, y explicó que el reloj fue vandalizado hace años, pero contemplan su reparación para el 2026, aunque desconocen si la empresa poblana Re lojes Centenario, creadora del mismo en la década de los 70. será la encargada de que sus manecillas vuelvan a marcar las horas.
Ángela Montes de Oca Grajales, una globera que ejerce este oficio como parte de una tradición familiar y que trabaja en el Parque Hundido desde hace 40 años, compartió que ahora hay menos niños y más perros.
Recorre cada uno de los pasillos buscando a niños que quieran uno de sus globos, sin embargo, en menos de una década, los menores se ven menos, dice resignada.
"Trabajo aquí desde la panza de mi mamá. Mis papás comenzaron a vender los globos aquí, cuando nací me traían bebé, de niña aquí seguía acompañándolos, hasta que me tocó venderlos a mí", relató Ángela quien ha crecido con el Parque Hundido.
Ángela, quien únicamente trabaja en el parque sábados y domingos, así como el 14 de febrero, el Día del Niño y la Niña y el 5 de enero, previo a Los Reyes Magos, dice que tiempo atrás vendía entre 35 a 40 globos diarios, ahora sólo cinco.
En el Parque Hundido ya no funciona el reloj, por sus fuentes el agua no brota, y las risas de los niños se escuchan cada vez menos. Las familias dejaron de tener muchos hijos, de pronto pasaron a pocos, y ahora a casi ninguno. Según Ángela y los vecinos del parque, los perros son quienes disfrutan del espacio.
Hay dos zonas caninas, más de tres jardineras que son ocupadas por escuelas que educan a las mascotas, mientras que sólo existe un espacio con juegos infantiles que por la tarde está ocupado, y por las mañanas y noches luce vacío.
Marco Contreras camina de dos a cuatro veces a la semana en el parque desde hace casi 30 años, dice que poco a poco se ha ido deteriorando, pese a ser uno de los principales parques de la Benito Juárez, que es vigilado por 51 réplicas de esculturas arqueológicas mayas.
"A veces me cuestiono si el gobierno lo quiere tanto como nosotros, porque desde hace algunos años la limpieza no es buena, las lámparas en la noche tampoco, las fuentes casi nunca funcionan, y algunas de sus esculturas ya no se ven porque los árboles están descuidados y las tapan", dijo Marco.
El Parque sigue siendo un espacio vivo y visitado. Trabajadores lo atraviesan para ir a alguna oficina, hay parejas que se citan, y personas hacen ejercicio 0 aprenden a bailar bajo las copas de sus árboles el Reloi Monumental en la alcaldía Benito luárez
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ANOS TIENE el parque Luis Gonzaga Urbina, nombrado así en honor al poeta y escritor