Transcripción:
La recuperación de Santa María la Ribera
Hay una gran actividad en una zona donde proliferaban personas en condición de calle.
Están por cumplirse nueve años de la inauguración de María 138, restaurante que abrió sus puertas en la deprimida colonia Santa María la Ribera, debido a la visión de Cristina María Antonina, una arquitecta mexicana con raíces sicilianas.
Se trata de un caso de emprendedurismo que se juntó con algunos hechos que han contribuido a la recuperación de la que fue la primera colonia planeada y fraccionada de la Ciudad de México.
Esto ocurrió a principios del siglo XX, cuando Porfirio Díaz estaba en la parte final de su larga dictadura, aunque no predominó alguno de los estilos arquitectónicos franceses que tanto le gustaban, sino el industrialismo.
El uso de estructuras de acero, famoso en el Museo Universitario del Chopo, está presente en muchas de las casas viejas de este barrio.
La arquitecta Antonina originalmente quería remodelar la casa ubicada en la calle de Santa María la Ribera 138 para venderla.
Pero otro de sus sueños era abrir un restaurante siciliano en la Ciudad de México y su proyecto gastronómico se desarrolló paulatinamente, aunque dio tan buenos resultados que no fue necesario vender la
casa.
Lo que también pasó por aquel tiempo fue que The New York Times, el famoso periódico estadunidense, publicó un reportaje hablando de esta colonia, su belleza y su potencial.
Esto generó interés de algunos especialistas del sector inmobiliario, pero lo que devino en un boom fue la pandemia, pues muchos extranjeros sin recursos para comprar en la Roma 0 en La Condesa lo hicieron acá.
Hoy, hay varios restaurantes connotados, además de los de Antonina, lo mismo que cafeterías, galerías de arte y condominios, por lo que se está gestando una gran actividad en una zona donde proliferaban las personas en condición de calle.
El proceso no ha terminado y todavía hay muchas casas en mal estado 0 con fachadas pintarrajeadas por grafiteros; pero la arquitecta dice que en nueve años las propiedades han aumentado alrededor de 80% de su valor y que siguen llegando personas jóvenes a vivir en la zona.
Así es que el que hace apenas una década era un barrio deprimido, hoy está viviendo un renacimiento en donde queda claro que la gentrificación no es necesariamente un proceso negativo.
DIVISADERO
CITY EXPRESS. Eduardo Ymay, viejo lobo de mar de la hotelería, quien hace años encabezaba el Grupo Camino Real, ahora está dirigiendo la cadena de hoteles que fundó Luis Barrios y que después le vendió a Marriott.
Ymay es el responsable de más de 140 hoteles, la mayoría de los cuales son de propietarios independientes, aunque otros pertenecen directamente a la cadena estadunidense.
Barrios, si bien se mantiene como consejero, ya no está en la operación, aunque está enfocado a la compañía tecnológica Norte 19, que también fundó.
CANADIENSES. Hace unos días comentaba en este espacio qué cadenas de hoteles, como la española Riu, han visto un crecimiento moderado en la llegada de canadienses tras los insultos de que han sido objeto por parte del presidente estadunidense Donald Trump.
Pero en otros, la historia es distinta y en todo el Caribe mexicano la afluencia de turistas de ese país aumentó de 9 a 16% entre enero y junio.
El proceso no ha terminado y todavía hay muchas casas en mal estado o con fachadas pintarrajeadas.
Carlos Velázquez