Resumen:
La presidenta Claudia Sheinbaum ha criticado la política educativa del periodo neoliberal, específicamente el sistema de exámenes del Comipems, que excluía a los adolescentes de la educación media superior.
Sheinbaum destacó la necesidad de garantizar que ningún estudiante quede sin la oportunidad de continuar sus estudios, independientemente de su desempeño en un examen.
La mandataria subrayó que esta práctica generaba una percepción negativa sobre ciertas escuelas, catalogándolas como "buenas" o "malas", lo cual es incorrecto.
Además, Sheinbaum presentó una nueva plataforma que permite a los jóvenes elegir tres opciones de escuelas cercanas a su domicilio, asegurando que el 50% de los estudiantes obtuvo su primera elección.
La presidenta también anunció que cada tipo de escuela de bachillerato será apadrinada por una universidad, proporcionando certificaciones adicionales para mejorar la calidad educativa.
Sheinbaum enfatizó la importancia de no estigmatizar a las escuelas y aspirar a la misma calidad que la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional.
Transcripción:
También la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a la política educativa que hubo en el periodo neoliberal, esta forma de excluir a los adolescentes de la educación media superior a partir del examen que se hacía del Comipems. Vamos a revisar lo que dijo la presidenta en ese sentido, porque mencionó que lo que se pretende es que ningún alumno se quede sin la oportunidad de seguir estudiando, si es que así lo desea. Un esquema de exámenes en donde los jóvenes que salían de secundaria de la zona Metropolitana del Valle de México tenían que realizar un examen y a partir de su calificación en el examen o del número de aciertos que tenían en el examen, eran enviados a una u otra escuela. Nosotros no estamos de acuerdo con eso, no porque no sea importante tener buenas calificaciones, sino porque se generaba a los 15 años una idea al estudiante de que si no había acertado en el examen en un solo día, pues iba a ir a una mala escuela, y que se había acertado más, se iba a ir a una buena escuela, catalogando las preparatorias o los bachilleratos como buenos, regulares, malos, y entonces los que tenían menos aciertos, pues se iban al más malo, entre comillas. En primer lugar, es falso que sean malos bachilleratos, absolutamente falso. Esta idea de que el que tiene menos aciertos va a ir a un Cecatis o a un CBetis o a un Colegio de Bachilleres porque no son buenas escuelas, pues es falso. Todas las escuelas son buenas y estamos mejorándolas. Ahora les platico cómo las vamos a mejorar todavía más, las públicas, evidentemente. Entonces, esta idea de que había malas escuelas y buenas escuelas es incorrecta. Todas las escuelas son buenas y todas tenemos que mejorarlas, eso es lo primero. Lo segundo, esta idea de frustración tremenda del estudiante a los 15 años, de que ya estaba predeterminada tu vida, de ir a malas escuelas desde los 15 años, porque a lo mejor no contestaste bien en un examen. ¿Cómo a los 15 años le vas a decir a un joven, a un Pues mira, ya tu vida está determinada de esta manera o está determinada de esta? No, lo que tiene que hacer el estado es garantizarle a los jóvenes una buena educación para que puedan continuar, si quieren, con carreras terminales en la preparatoria, y si no, poder seguir estudiando la universidad. La educación es un derecho, al acceso a la educación es un derecho. ¿Entonces, qué fue lo que se hizo? Una plataforma en la que los jóvenes pueden definir, de acuerdo a la cercanía de su domicilio y a la opción que más les guste apuntar, tres opciones, tres opciones de a dónde quieren ir. ¿La gran mayoría, fíjense, el 50 % quedó en su primera opción, de manera sencillamente como ellos lo decidían, qué pasa con la Unam y el Politécnico? Bueno, la Unam primero es autónoma y ellos definen a través de su propio consejo universitario un cómo es su ingreso. Y el Politécnico, aunque no tiene autonomía, sí tiene sus criterios académicos particulares para poder definir cómo se ingresa a lo que era en su momento la vocacional, la media superior del Politécnico nacional. Entonces ellos tuvieron este esquema que plantearon para los exámenes, pero todo lo demás es a partir de la definición de la plataforma. Eso por un lado. ¿Qué más estamos haciendo? Que ya lo vamos a presentar. Cada tipo de escuela de bachillerato, por ejemplo, colegio de bachilleres, va a tener un padrino o una madrina, por decirlo así. Entonces una universidad los va a apadrinar, es decir, les va a dar a cada bachillerato, cada estudiante bachillerato va a salir con un certificado del bachillerato nacional y aparte, por ejemplo, en el Colegio de Bachilleres, con una certificación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Entonces eso va a dar una mayor capacidad a las escuelas de educación media superior. Lo estamos haciendo en el Valle de México porque hay teníamos más problemas, pero nos vamos a nivel nacional. Ya en otras ocasiones la presidenta Claudia Sheinbaum se ha referido a cómo este esquema de los exámenes hacían pensar a los adolescentes, sobre todo que están en formación, que eran rechazados. O sea, esa palabra tan fuerte de ser rechazados como de la sociedad o rechazados del esquema educativo, pues tiene un impacto incluso de carácter psicológico. Entonces, bueno, parte de lo que ella mencionaba en esta declaración tiene que ver con el hecho de que ahora no se va a estar estigmatizando a ninguna de estas escuelas, porque todas tienen o aspiran a tener la misma calidad que la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional a nivel bachillerato.