Transcripción:
UNAM alerta por aumento de ozono
Especialistas advierten que las altas temperaturas y la variabilidad climática favorecen más contingencias ambientales
GENOVEVA ORTIZ
Las condiciones meteorológicas, el cada vez mayor número de fuentes de emisión y el aumento de temperaturas están favoreciendo la formación de ozono en el Valle de México, alertaron especialistas de la UNAM, al señalar que este contaminante tiene impactos directos en la salud humana y el medio ambiente.
Durante la conferencia Balance y pronóstico: ¿qué se espera de la temporada de ozono?, el director del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, el doctor Michel Grutter de la Mora, subrayó que el ozono debe entenderse como una señal de un problema ambiental más profundo.
"El ozono puede ser como un síntoma de un problema más grande, de una enfermedad crónica que es la contaminación atmosférica", afirmó el especialista.
Explicó que el ozono es un contaminante altamente dañino para la población, ya que provoca irritación en ojos y garganta, además de afectar el sistema respiratorio. "Nos preocupa mucho desde el punto de vista del efecto a la salud que tiene; es un contaminante que afecta a la salud, nos irrita los ojos, nos afecta la garganta y el sistema respiratorio", señaló.
El investigador universitario advirtió que las altas concentraciones de ozono también generan daños en los ecosistemas y reducen el rendimiento de los cultivos agrícolas.
De acuerdo con los especialistas, la temporada de ozono comprende de mediados de febrero a principios de junio, siendo mayo el mes con mayor número de contingencias ambientales, debido a las altas temperaturas y la intensa radiación solar.
El investigador destacó que, al corte del 13 de mayo, ya se registraba el mismo número de contingencias que durante todo el año pasado, aunque aclaró que esto no necesariamente significa que exista menos contaminación. "Esto no quiere decir que ahora tengamos menos ozono; simplemente el síntoma no se está manifestando de la misma manera debido a las condiciones meteorológicas y a la variabilidad climática", explicó.
Durante la conferencia se explicó que el incremento de temperatura acelera las reacciones fotoquímicas que producen ozono en la atmósfera, especialmente cuando existen emisiones de óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles.
Especialistas señalaron que entre marzo y mayo aumenta la presencia de estos compuestos, por lo que es necesario fortalecer su regulación y reducir emisiones provenientes de vehículos, industrias y solventes. "Tenemos que poner más atención en tratar de regular los compuestos orgánicos volátiles en condiciones cuando tenemos altas temperaturas", enfatizó Grutter.
El académico insistió en que la mala calidad del aire no solo debe preocupar durante las contingencias ambientales, sino de manera permanente. "No debemos pensar que solo cuando tenemos un episodio de alto ozono estamos respirando mala calidad del aire. La calidad del aire está continuamente siendo afectada por las emisiones y este es el problema que debemos atender desde el fondo", sostuvo.
Añadió que el monitoreo atmosférico y las nuevas herramientas satelitales permiten entender mejor la distribución de contaminantes y mejorar los pronósticos ambientales.
Los expertos recomendaron fortalecer diversas acciones para reducir la formación de ozono y mejorar la calidad del aire en la región metropolitana: Reducir el uso del automóvil y fomentar el transporte público. Disminuir emisiones industriales y vehiculares. Regular compuestos orgánicos volátiles presentes en pinturas, solventes y combustibles.
EN EL VALLE DE MÉXICO. La doctora Elizabeth Vega Rangel, explicó la dinámica de formación del ozono en la atmósfera, el cual es resultado de la interacción entre óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles y radiación solar, en un contexto influido por factores meteorológicos y geográficos propios de la CDMX. Especialistas piden atender contaminación de fondo y reducir emisiones industriales y vehiculares. CORTESÍA: UNAM.