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AGENDA CONFIDENCIAL Posicionamiento detallado y aumentado Por Luis Soto 5
AGENDA CONFIDENCIAL
Posicionamiento detallado y aumentado A
POR LUIS SOTO @LUISSOTOAGENDA
detallado y aumentado A nte las reiteradas declaraciones de que los carteles de la droga gobiernan México, y los amagos del presidente Donald Trump en el sentido de que "algo habrá qué hacer con México" después de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, los observadores políticos se preguntan cómo le hará el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para enfrentar tan delicado asunto.
¿Realmente está decidida a hacerlo con inteligencia y audacia, sobre todo ahora que el "loquito pata suelta" ha mandado al diablo los preceptos de la no intervención en asuntos internos de otros países contenidos en la Carta de las Naciones Unidas? Preguntan aquéllos.
Pues eso sólo el tiempo lo dirá.
Por lo pronto, el día de ayer la presidenta Sheinbaum leyó un "posicionamiento" detallado y aumentado sobre lo ocurrido en Venezuela, que podría dar luz a las interrogantes planteadas. "México reafirma un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades. Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países", dijo.
Posteriormente refirió que la historia de América Latina es clara y contundente; la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, ni estabilidad duradera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno.
Bonitas palabras, pero la realidad es elocuente, diría cualquiera.
"Nuestra posición está claramente consagrada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, pero no es solo un principio nacional.
La Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional establecen de manera inequívoca el respeto a la soberanía de los Estados, a su integridad territorial y al derecho de los pueblos a la libre determinación, agregó.
Bueno, ya sabemos que está haciendo Trump con la susodicha carta, insisten los observadores.
En otra parte de su posicionamiento, la presidenta apunta que "el continente enfrenta desafíos nuevos, la competencia económica global, particularmente frente al crecimiento de Asia, no se establece con el uso de la fuerza para someter a otros pueblos, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación, educación y bienestar social.
Sostenemos que el Continente Americano puede y debe avanzar hacia una nueva visión, una visión basada en la cooperación y no en la intervención. Eso implica de manera concreta".
O sea que reconoce que los Estados Unidos parecen estar dispuestos a todo con tal de que China no expandiendo su comercio detallado y aumentado A por todo el mundo, incluyendo a Estados Unidos por supuesto. Y plantea cinco puntos: Primero. El respeto pleno irrestricto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. Cada nación tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social, sin presiones externas.
(Tiene razón, pero nuestros vecinos no piensan igual).
Segundo. La inversión productiva orientada al desarrollo en infraestructura, energía, transporte, educación, ciencia y tecnología.
El desarrollo se construye. (Efectivamente, no se da de la noche a la mañana, pero para ello se requieren de recursos que muchos países de América Latina no tienen, incluyendo México).
Tercero. Una integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas, comercio justo y beneficio para todos los países del continente que nos permita ser autosuficientes, como región, a la par de competir con el crecimiento de Asia. (Eso de la integración económica es un "mito genial", apuntan los especialistas en la materia).
Cuarto. El bienestar social como eje central del desarrollo, el crecimiento económico que no reduce desigualdades ni pobreza, no puede considerarse verdadero progreso.
(El problema es que, en muchos países del área, incluyendo México, el crecimiento económico en las últimas tres décadas ha sido mediocre, insisten los expertos).
Quinto. El diálogo permanente entre iguales. La estabilidad del hemisferio se construye con entendimiento, cooperación y respeto mutuo. (Bueno, para empezar, los Estados Unidos no ven a México, ni a ningún otro país de América Latina como iguales).
"México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia. El Continente Americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman", subraya la presidenta Sheinbaum.
Y tiene razón, pero los Estados Unidos quieren imponer su hegemonía, por las buenas o por la mala, en América y en todo el mundo.
Recuerda la primera mandataria que Lincoln definió la democracia como "el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo" y que Benito Juárez, estableció claramente que "entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz". ¡Pero Donald Trump no piensa igual! Así está la cosa, pues.
Por lo pronto, el día de ayer la presidenta Sheinbaum leyó un "posicionamiento" detallado y aumentado sobre lo ocurrido en Venezuela, que podría dar luz a las interrogantes planteadas.
"México reafirma un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades. Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países", dijo
Conferen denDuet Ciudad de Foto: Cuartoscuro