Editorial // Hierve la UNAM


Resumen:

a falta de pericia política y administrativa del rector Leonardo Lomelí Vanegas está colocando a la UNAM en el centro de conflictos que parte de inestabilidades internas pero conducen a una vinculación con problemas nacionales.

Transcripción:

Editorial

Hierve la UNAM

a falta de pericia política y administrativa del rector Leonardo Lomelí Vanegas está colocando a la UNAM en el centro de conflictos que parte de inestabilidades internas pero conducen a una vinculación con problemas nacionales.

Las protestas universitarias por la inseguridad dentro de los espacios universitariosy en zonas de influencia a su alrededor acusan a las autoridades de incompetencia y de falta de precisión y critican la respuesta oficial de la autonomía universitaria para atender las quejas por robos, agresiones y venta de droga.

Pero ahora, la base estudiantil de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales acaba de publicar un muy sustancial pliego petitorio a las autoridades de esa especialidad, pero desde luego que con mensajes indirectos a la rectoría porque en manos del rector están las decisiones que tienen que ver con la violencia.

Y en ese desplegado se anunciaron ya decisiones que involucran a la UNAM en la crisis política de la franja de Gaza porque la comunidad estudiantil está pidiendo la cancelación de convenios como organismos educativos y privados del Estado de Israel, la protección de estudiantes palestinos que podrían terminar sus estudios en México y sobre todo la parte más importante: el enlistado profesores de la facultad que son señalados como simpatizantes no de Israel sino de lo que se conoce en la geopolítica como el Estado Sionista y la exigencia de que sean destituidos como docentes porque rompen con el equilibrio educativo en las aulas, entre ellos José Woldenberg.

La gestión del rector Lomelí Vanegas ha sido pasiva, complaciente y sin capacidad de tener el pulso social y político de la comunidad universitaria de más de 350,000 personas y solo dedicado a la gestión cotidiana de problemas menores. El tema de la inseguridad dentro y alrededor del espacio universitario es gravísimo porque implica casos de violación, asesinatos y tráfico de drogas y la respuesta de la rectoría es impedir la labor policiaca bajo el argumento de la autonomía universitaria, pero con evidencias muy claras de que esa autonomía no solo no impide el desarrollo de actos delictivos sino que a veces los promueve por su incapacidad.

El problema palestino que llegó a la UNAM y la inseguridad en los espacios universitarios ya rebasaron al rectory a los directores de facultades y están condenando a la UNAM a incubar la acumulación de problemas que pueden estallar en movilizaciones callejeras en el corto plazo.