Activo Empresarial // PDVSA y Pemex


Resumen:

PDVSA y Pemex

Transcripción:

PDVSA y Pemex

Venezuela, hoy en día, no es un país que pueda darle un giro al mercado energético. Hugo Chávez y Nicolás Maduro no invirtieron.

La "intervención" del gobierno de Donald Trump en Venezuela, según el inquilino de la Casa Blanca, hará que las grandes petroleras estadounidenses, entre las que se encuentran Exxon, Chevron y Shell, regresen a producir crudo en Venezuela. Más allá de la imposición de las petroleras estadounidenses, que, más que una vocación por la democracia, suena a un negocio voraz, el mercado petrolero sí podría llegar a cambiar a largo plazo.

Venezuela, hoy en día, no es un país que pueda darle un giro al mercado energético. Su gobierno dejó de producir e invertir en PDVSA durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. No se invirtió en su compañía petrolera estatal. Le hace falta infraestructura. Recuperarla lleva tiempo y se necesita mucha inversión. Venezuela no está ni siquiera en los veinte primeros lugares de producción mundial de petróleo.

PARADÓJICO: TIENE LAS MAYORES RESERVAS DEL MUNDO
Pero, cuidado, sigue teniendo las principales reservas probadas y no probadas del mundo. Más que Arabia Saudita. Más que Estados Unidos. Según la OPEP, Venezuela tiene 303 mil millones de barriles de reservas, seguida de Arabia Saudita con 267 mil millones de barriles. En tercer lugar está Irán, en cuarto Canadá y en quinto Irak. Por falta de inversión en extracción y logística, PDVSA apenas ocupa el lugar 21 como país productor de crudo, cuando es la nación con mayores reservas energéticas del mundo. Por la riqueza de Venezuela en el subsuelo vemos a un Trump frotándose las manos para poder extraer petróleo.

ESTADOS UNIDOS, PRINCIPAL PRODUCTOR
Hoy en día, el principal país productor de petróleo es, precisamente, Estados Unidos, con 13.2 millones de barriles diarios (estimaciones de la OPEP). Le sigue Rusia, con 9.1 millones de barriles diarios de producción. En tercer lugar está Arabia Saudita, con 8.9 millones de barriles diarios. En cuarto está Irak. Quinto Irán. En sexto Brasil.

PETROBRAS PRODUCE LO TRIPLE QUE PEMEX
De hecho, Brasil, con su compañía Petrobras, produjo más del doble que México durante 2025, con una producción de 3.4 millones de barriles diarios. México, apenas 1.5 millones de barriles diarios, ubicándonos por debajo de los 10 primeros lugares.

Y viene lo peor para nosotros en 2026: Pemex apenas ofrecerá 20% de sus ingresos petroleros al erario, ya que 80% se lo quedará para saldar sus enormes deudas. Y si bien los ingresos petroleros ya representan menos de 13% de los ingresos públicos totales, sinceramente, Pemex tendría que cambiar. Hoy no es un jugador clave en el escenario mundial. Nos cuesta caro, y nos hace repensar en que lo mejor podrían ser asociaciones con el sector privado.

Pemex, a pesar de que ha cambiado de estrategia, sigue siendo costoso. En 2026, Petróleos Mexicanos volverá a costar más al erario de lo que aporta. ¿Vale la pena seguir así, perdiendo dinero y aportando a una empresa con bajísima producción? La estrategia de la Secretaría de Economía y de Hacienda es que, para el año 2027, Pemex vuelva a sostenerse con sus propios recursos. Esperemos, porque lo que fue 2025 y será 2026, Pemex será más costoso, por ejemplo, que el presupuesto para la educación.

POR FIN DEROGAN ENTRADA DE AUTOS CHOCOLATE
Una buena para comenzar el año. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum decidió, en los últimos días de 2025, derogar el decreto para regularizar vehículos usados del extranjero. Es decir, la administración pública deroga la entrada de autos chocolate que tanto daño han hecho a la industria formal del país.

La Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA), presidida por Guillermo Rosales, desde luego, felicita al gobierno por desaparecer la legalización de autos chocolate, que son chatarra y de procedencia dudosa, y que solo dañan el mercado de vehículos usados en México. Se estima que entraron 3 millones de autos chocolate al país, en lo que sabemos que fue una estrategia electoral para que los gobiernos de la frontera norte y otros quedaran bien con los votantes, pero, en el fondo, ayudó a contrabandistas que hacían un buen negocio. Lo bueno es que lo derogaron.

José Yuste